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Claroscuro

El origen de los males

                                                       

"Pobre de México. Tan lejos de Dios y tan cerca de EE.UU.” Porfirio Díaz. A 1 de abril de 1893.

 

LO CLARO. El imprescindible marco legal.

El campo de actuación que le permite tanto a la ciudadanía como al gobierno, la interrelación y los parámetros para el buen desempeño de las políticas públicas.

Arranca el ejercicio 2017, lleno de buenos –y malos- augurios en materia de alcances presupuestarios públicos, encaminados al bien común.

Caso del Congreso Local de Tamaulipas, que con el inicio de Sesiones Ordinarias, lleva implícito el trabajo a ritmos extraordinarios que permita la consecución de planes.

“Nos preocupan los recortes presupuestales de 2017 –señaló el diputado Carlos de Anda- y trabajaremos de la mano con el Jefe del Ejecutivo Estatal para aminorar el impacto negativo, por las disposiciones aplicadas por el Gobierno federal”.

El rezago normativo en reglamentos estatales será también, junto a la homologación al sistema nacional anticorrupción, los asuntos torales que demanda Tamaulipas. ¡Sea para bien!

LO OSCURO. No es el afán, en esta reflexión que enseguida ahondaremos, la de expiar los errores de control gubernamental que a cada quien le corresponde.

Hay indicios que prueban que la cultura mexicana se encuentra encaminada a sufrir los derroteros que hoy cosechamos, derivados de malos gobiernos y de una sociedad que grita ‘en lo bajito’ y calla a la hora de votar.

Con un poco de la inestimable paciencia de usted, querido lector, le comparto dos fragmentos que avalan esta tesis que aquí insertamos.

(Sic) “Los mexicanos están contentos con comer desordenadamente antojitos; levantarse tarde, ser empleados públicos con padrinos con influencia. Asistir al trabajo sin puntualidad; enfermarse con frecuencia y obtener licencias con goce de sueldo (.) gastar más de lo que ganan y endrogarse con usureros para hacer posadas y fiestas onomásticas.

Los padres de familia que tienen muchos hijos son los más fieles servidores de gobierno por su miedo a la miseria (.) a eso tienen miedo; a la miseria, no al servilismo, no a la tiranía (.) o a sacrificar su pereza”

Frase textual de 1895, a cargo de Porfirio Díaz Mori.

Y el obligado componente que se agrega: (sic) “México es un país extraordinariamente fácil de dominar porque basta controlar a un solo hombre: el presidente (.) Abandonemos la idea de poner en la presidencia mexicana a un norteamericano. Eso nos llevaría otra vez, a la guerra. Costosa.

Hay que abrir nuestras universidades a los jóvenes ambiciosos mexicanos para que se enamoren de nuestro modo de vida, de nuestros valores y del liderazgo de Estados Unidos. Al tiempo, llegarán a ocupar cargos importantes y eventualmente se adueñarán de la presidencia”

Richard Lansing, secretario de Estado en 1924.

Si hacemos la conjunción de lapidarias ideas esgrimidas por ambos líderes, sólo nos quedaría una conclusión a tales elucubraciones: lo lograron.

Hoy somos un país sometido –por nosotros mismos-, que pese a los modelos de transparencia que aseguran se encuentran casi implantados para garantizar que la corrupción es un tema desterrado en nuestro país, las alarmantes cifras demuestran lo contrario.

Y los bolsillos de los mexicanos, lo soportan.

El último censo oficial (2010) demuestra que los actos de corrupción le costaron al erario mexicano más de 32 mil millones de pesos en un año; con un promedio de ‘mordidas’ de a 180 pesos cada una.

Con autoridades de toda índole, que forman parte de esa cadena de ‘favores’. Desde recolección de basura hasta autoridades ministeriales.

Una amalgama de poder de gobierno enquistado, que ‘domina’ a una sociedad que acepta las condiciones que le imponen esos dinosaurios. Sumado a… gobernantes educados en al ‘american way of life’.

COLOFÓN. …Y si eso no nos basta, los expertos aseguran que los modelos educativos que nos imponen, son para ser empleados de los corporativos americanos. Las calificaciones que nos obsequia la autoridad educativa, es basada en los estándares de calidad que requiere la industria extranjera (‘A, B, C, etc) ¡Vaya, vaya!

 

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@deandaalejandro