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De chile, de dulce y de manteca

DARTH VADER Y SU LADO OBSCURO

Una tabla con rueditas va cargada de ocho six-pack de cervezas, un par de hieleras, tres pacas de ropa, cuatro cajas de zapatos, dos lámparas y un televisor. El que empuja trae una camiseta de la selección mexicana, pantalones de mezclilla y una gorra de los Yanquis. Para dar velocidad al movimiento de la mercancía, hay otro que jala. Ese trae unos pants, calza tenis y una banda en el pelo, como si fuera Karate Kid. Se agacha, parece que trata de impedir que una piedrita frene la tabla con el cargamento. Dos uniformados están ahí, pero miran para otro lado.

 

 

http://eleconomista.com.mx/caja-fuerte/2014/09/19/como-entender-saqueos-bcs

 

 

 

“Ya estamos en tierra de nadie, por eso instalamos barricadas... tenemos listos los cuchillos, machetes y una que otra escopeta para defender nuestro patrimonio y a nuestras familias”. A cuatro días de los desastres causados por el paso del huracán Odile, la mayoría de las colonias de Cabo San Lucas y San José del Cabo han instalado barricadas por los robos con violencia a casas-habitación registrado, sobre todo, por la noche.

 

http://www.cronica.com.mx/notas/2014/857605.html

 

 

¿Por qué en contextos como los que hoy viven Los Cabos hacen que se exprese lo mejor y lo peor del género humano? Hoy, que conmemoramos 29 años del terremoto que devastó a  la capital de la república, no recuerdo que en aquella ocasión se hubieran vivido situaciones semejantes, y si ocurrieron, no tuvieron al menos, la caja de resonancia que los avances en los medios de comunicación ahora posibilitan como podemos verlo en Baja California Sur. El director editorial de  El Economista  se pregunta: ¿Cómo actuaríamos hoy si se produjera un terremoto como el de 1985?  Un campo fértil para la reflexión. Dejemos que los días por venir, sociólogos, antropólogos y psicólogos puedan darnos datos duros que puedan contribuir a generarnos explicaciones válidas.

 

Por lo pronto, retomo la interrogante inicial: ¿que hace que estas situaciones manifiesten la luz y la obscuridad del género humano? Las noticias están haciendo énfasis en el lado obscuro… A ver si la especulación puede contribuir en algo a poder entender mejor.

 

En julio del 2007, Benedicto XVI en un análisis sobre el relativismo, en el que se centraba en dar algunas claves para distinguir entre el bien y el mal, hacía patente lo siguiente: Hoy la ética y la religión “prácticamente han sido expulsadas” y el único criterio último de moralidad y también de religión es el sujeto, la conciencia subjetiva que no reconoce otras instancias… Pero de este modo el sujeto se convierte en una realidad aislada y cambian día a día los parámetros de la vida moral. Hoy se confunde el bien y el mal con sentirse bien o sentirse mal. Al final, sólo decide el sujeto, con su sentimiento, sus experiencias, con los eventuales criterios que ha encontrado.

 

En su reflexión concluía: Un mundo en el que Dios no existe se convierte en todo caso en un mundo de la arbitrariedad y el egoísmo. Para comprender la línea de demarcación entre el bien y el mal hay que escuchar la voz del Creador. Sólo si aparece Dios hay luz, hay esperanza. Nuestra vida tiene un sentido que no podemos inventar nosotros, nos precede, nos lleva.

 

Para Fernando Savater —filósofo especializado en ética— el bien es todo lo que está de acuerdo con lo que somos y lo que conviene al ser humano, y el mal es lo contrario: lo que significa la negación de lo que somos y lo que no nos conviene como seres humanos. Desde ésta perspectiva, considera que las valoraciones éticas nos sirven de guía para evitar que nos abrumen, nos derrumben o nos aniquilen los resultados de acciones contrarias a lo que somos y a lo que nos conviene por ser lo que somos.

 

¿Ratzinger (Benedicto XVI) y Savater están en la cierto y una carencia de ética está en el tuétano de las acciones del hombre de hoy?

 

José Enrique Ruiz de Galarreta, jesuita recientemente fallecido se mueve en ésta línea de pensamiento: La Palabra informa al ser humano de qué es Bien y qué es Mal, es decir, qué le conviene y qué le estropea. El ser humano tiende a dejarse seducir (en el sentido más sensual de la palabra) por las apariencias: tiende a buscar lo inmediatamente agradable. Disfrutar aquí y ahora, triunfar del enemigo, vengarse, comprar todo lo que apetezca... La Palabra anuncia al ser humano que es más que un animalillo destinado a sobrevivir lo más cómodamente que pueda en esta vida. Le dice "eres más, no te conformes, no te dejes engañar." La justicia es más que la venganza, y el amor es más que la justicia: más satisfactorio, más humano y más "positivo". La austeridad es más que el consumismo, más liberadora, más solidaria, más humanizadora. El esfuerzo es más que el ocio, construye más a la persona, despierta ambiciones, elimina esclavitudes.... La Palabra se convierte por tanto en "negación de la negación", es decir, en negación del pecado, que es, esencialmente, negación, fuerza destructiva, peligro de estropear al ser humano. Y todas esas fuerzas negativas no están simplemente "en el mundo", fuera de mí: están en mi propio ser, son "mi carne". Por aquí podríamos caminar en busca de una nueva y mejor teología del Pecado Original, y por aquí debemos entender el "negarse a sí mismo" o su equivalente en Ignacio de Loyola "vencerse a sí mismo y ordenar su vida sin determinarse por afección alguna que desordenada sea". Desordenada, que no lleva a buen fin.

 

¿Estará en la ética y en la espiritualidad, en su exaltación o en su carencia, la respuesta a la cuestión que nos ocupa?. Es posible… Y si es así, no estaríamos perdidos, sabríamos entonces que hacer y por dónde empezar. Viktor Frankl, el psiquiatra austriaco cita en su libro fundamental El hombre en busca de sentido y nos da una pista al respecto: Hay dos razas de hombres en el mundo y nada más que dos: "raza" de los hombres decentes y la de los indecentes. Ambas se encuentran en todas partes y en todas las capas sociales. Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocer al hombre quizá mejor que ninguna otra generación. ¿Qué es en realidad el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero, asimismo es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración.

 

Tiene razón Fito Paez, el rockero argentino: ¿Quien dice que todo está perdido?... yo vengo a ofrecer mi corazón. Es triste ver que las noticias nos hagan patente en esta hora, nuestro lado obscuro; pero debe de darnos paz y esperanza, saber que la luz no deja de hacerse manifiesta. Cierro y cito de nuevo a Frankl: Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias, para decidir su propio camino.

 

Salud y paz

Plutarco