No confían en AMLO, los capitanes del dinero.- ¿Presienten, quizás, que la democracia participativa es el socialismo del siglo XXI?.- Heinz Dieterich, define ese horizonte.- Marcharon contra consulta del NAIM.- Harán otra movilización el 2 de diciembre
Bernardo Elenes Habas
La democracia participativa, no es otra cosa que el socialismo del siglo XXI.
Lo define Heinz Dieterich Steffan, en su libro El Socialismo del Siglo XXI, ediciones de Paradigmas y utopías, del Sistema Nacional de Escuelas de Cuadros del Partido del Trabajo.
Este tipo de planteamientos que exponen Dieterich y otros autores universales, se convierte en la gran preocupación de los grupos que detentan el poder económico en México, porque sopesan que de alguna forma será el eje
Y sus angustias no son del todo ficticias, porque la estructura del nuevo gobierno con raíz en el Congreso de la Unión, ha comenzado a dar muestras de cambios que en el pasado, con las administraciones priístas y panistas, eran impensables, como la revocación de construcción del NAIM en Texcoco; la Ley de Remuneraciones de Servidores Público que, al mismo tiempo pone fin a las oprobiosas jubilaciones de ex presidente de la República.
Una muestra del nerviosismo de los propietarios del poder económico de la nación (quienes no se confían de abrazos y buena voluntad y menos de una República Amorosa, porque ya obran en su poder elementos de juicio que apuntan hacia una transformación política y social de fondo en México), es la forma en que organizan sus tácticas de lucha, principalmente mediáticas, las que podrían endurecer a partir de diciembre, porque las señales de los tiempo –lo saben, lo captan en el ambiente- no les son favorables.
Ayer mismo –domingo-, en la Ciudad de México, se realizó una marcha contra la consulta que dio marcha atrás al NAIM, y por supuesto, previendo las que vendrán. Y esas movilizaciones, desde luego, son organizadas por nombres y apellidos poderosos y no precisamente por la gente del pueblo.
Pero, además, preparan otra manifestación para el 2 de diciembre, quizás sabedores de las revelaciones que hará López Obrador al asumir como Presidente de la República el día 1, cuando se despejarán muchas dudas.
Le saludo, lector.