¿Sacar las vías del tren del área urbana?.- Humberto Campos y vecinos del PO, lo plantean en lugar de puentes elevados.- Se podría recuperar una amplia franja de terreno para dimensionar el arte, la cultura, la historia.- Aunque también hace ruido la posibilidad de revivir el tren de pasajeros con sus viejas Estaciones.
Bernardo Elenes Habas
Desde hace algunos trienios, Humberto Campos Hernández, luchador social cajemense, viene pugnando, junto con habitantes de la colonia Benito Juárez, porque se desplacen las vías del ferrocarril hacia el oriente, es decir, que corran paralelas al nuevo libramiento carretero que ahí funciona.
Campos Hernández es un líder comunitario de larga trayectoria.
Está al frente del Club de Usuarios y Consumidores de Cajeme –CUCC-. Tiene, entre sus logros, haber sido fundador, en 1985, del tradicional Tianguis de la colonia México, que se instala jueves y domingos en la alameda de dicho asentamiento (calle Puerto de Ensenada y bordo del canal de riego).
Bien recuerdo –estuve ahí como reportero para escribir la historia- que dicho sistema de comercialización popular fue inaugurado por el entonces candidato del PRI a la alcaldía de Cajeme, Sóstenes Valenzuela Miller; quien, luego, encabezaría el periodo municipal 1985-1988.
Fue, también, Humberto, dirigente municipal del Partido Verde Ecologista de México, hasta el 2012.
Desde hace tiempo, la lucha respetuosa de Humberto, apoyando a familias de la colonia Benito Juárez –el populoso Plano Oriente, pues-, se encamina a un objetivo que viene planteando ante administraciones públicas que no lo han escuchado: sacar del área urbana las vías del ferrocarril.
Incluso se manifestó, silenciosa y respetuosamente, junto con amas de casa y padres de familia, durante la sesión de Cabildo del viernes 19 de julio de 2019, utilizando cartulinas con leyendas alusivas al viejo sueño de los habitantes del citado sector. Y, se les abrió espacio para ser escuchados en audiencia que tendría efecto en el transcurrir de la semana, como se dijo. Después nada se supo. Y menos ahora, cuando la Administración morenista está a punto de concluir.
Es razonable y visionaria la propuesta de Campos Hernández: integrar a la ciudad, sin trabas, el legendario asentamiento de Plano Oriente, núcleo del nacimiento de Cajeme, porque en esa área, entonces desierta, se construyó la Estación de Bandera que daría origen al Municipio y su cabecera, en 1907, prolongando las paralelas del tren desde Estación Esperanza, también recién fundada ese lejano año.
Tiene cierto Humberto, que soñar no cuesta nada. Pero después de haber transcurrido 94 años (en noviembre 29 se cumple la fecha) de tan notable acontecimiento que marcó el surgimiento de Cajeme, sería trascendente que las nuevas autoridades que encabezará Javier Lamarque revise esa propuesta para definir posibilidades.
Piden, los integrantes del CUCC, que las vías férreas que dividen a la colonia centro, es decir Ciudad Obregón, del espacio donde prácticamente nació, fueran trasladadas hacia el Libramiento Oriente, dejando solamente algunas espuelas para el movimiento de Los Silos y empresas agroindustriales, pero logrando el libre tránsito con la prolongación de calles entre asentamientos, sin necesidad de pasos o puentes a desnivel.
Esos cambios urbanos traerían consigo la posibilidad de rescatar por razones de interés social, la amplia franja que quedaría libre de generarse el proyecto visionario encaminado a desplazar las vías, espacio que podría tener vocación para la construcción de un Centro Cultural y Museo: referente luminoso para las presentes y nuevas generaciones, donde se magnificaría el proceso del nacimiento y desarrollo de Cajeme, precisamente desde Estación de Bandera 1907; Congregación, 1923; Comisaría, 1925; y posteriormente Municipio, 1927.
Los vecinos liderados por Campos Hernández, expresan, fundamentalmente, su preocupación por las inundaciones en la colonia Benito Juárez, cuando hay lluvias copiosas, ya que el desfogue de las aguas es impedido precisamente por las vías en su trazado de norte a sur, con el agravante de que los dos pasos a desnivel (No Reelección y Calzada Francisco Villanueva Castelo), acumulan agua hasta el tope.
Antiguos habitantes de dicho asentamiento, recuerdan la llamada “Creciente del 48”, cuando se vivió un fenómeno inusual con el temporal denominado “equipatas”, lluvias tradicionalmente ligeras que se presentan durante el invierno, pero que en 1948 iniciaron su persistencia desde finales de noviembre, extendiéndose día y noche hasta mediados de enero de 1949, inundando principalmente al Plano Oriente, la ciudad y colonias, dañando las áreas de cultivo del Valle del Yaqui y colapsando la economía de la región en general.
Hay vecinos guardan en sus memorias la forma en que trasladaron el cadáver de una mujer que velaban en un domicilio cercano a las vías, hacia el panteón Guadalupe (viejo), en improvisada balsa sobre tambos aceiteros de 200 litros.
Vale la pena soñar en grande, para bien de Cajeme y sus habitantes. Considerando que en ese sueño podrían involucrarse y mostrar su visión de grandeza por la comunidad que representan, además de la Administración Municipal que inicia el 16 de septiembre de 2021, diputados locales y federales, y por supuesto senadores.
(Tiene, sin duda, peso específico el planteamiento del Club de Usuarios, en el sentido de remover las vías, por los beneficios comunitarios que traería consigo. Pero también hace ruido otra exposición: la de revivir el tren de pasajeros y sus viejas Estaciones, como la de Cajeme, que está situada precisamente en el antiguo trazado de vías que proponen recorrer al oriente).
Le saludo, lector.