En un dramático partido que se resolvió hasta los penales, Atlas logró romper la maldición de 70 años sin título al derrotar 4-3 al León para volver a ser campeón del futbol mexicano.
En el día de la Virgen de Guadalupe, el milagro por fin se consumó para el conjunto rojinegro, que tras años de sequía y burlas logró entregarle una alegría a su fiel afición.
Más de 7 décadas tuvieron que pasar para que el conjunto tapatío volviera a celebrar un campeonato y reabrir las vitrinas de la institución.
En un noche que quedará en la historia de su afición, el Atlas sacó la casta y emparejó el marcador global 3-3 para después conseguir su segunda estrella a través de los penales, en dónde el portero Camilo Vargas se erigió como el héroe de la noche.