El 1 de marzo de cada año se conmemora el Día de la Cero Discriminación con el propósito de promover el fin de todas las formas de discriminación y celebrar el derecho de todas las personas a vivir una vida plena y productiva con dignidad.

En este marco, se vuelve necesario reflexionar en torno a la necesidad de eliminar las normas discriminatorias y los discursos de odio; promover marcos jurídicos y políticas públicas con enfoque de derechos humanos; fortalecer los espacios de participación social e implementar políticas distributivas que reviertan el impacto de la matriz de la concentración económica de los países de la región para contribuir a alcanzar objetivos más igualitarios.

















































