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Estadio Tomás Oroz Gaytán.-

Estadio Tomás Oroz Gaytán.- Ya luce el remodelado edificio convertido en Academia de Béisbol de Cajeme, en lo alto de su frontispicio, en letras de metal, el nombre de Estadio Tomás Oroz Gaytán, como claro testimonio de respeto de las autoridades a un referente que es parte de la historia deportiva de la comunidad.

Bernardo Elenes Habas

Sí. Don Tomás Oroz Gaytán, continúa ganando batallas, después de muerto.

Por supuesto, en esa tarea noble por el bien de la entidad y del deporte, está incluido en la historia de Sonora, quien fuera gobernador, don Faustino Félix Serna.

Dos de los estadios de béisbol que nacieron de la pasión de don Tomás por el béisbol, para que se convirtieran en realidad y fueran escenario del disfrute del deporte de los sonorenses: el Tomás Oroz Gaytán, de Cajeme, y el Héctor Espino, de Hermosillo, continúan con vida.

Ambas catedrales del Rey de los Deportes, estaban destinadas a desaparecer. Quizás a ser demolidas y convertidos sus terrenos en frías franquicias comerciales, porque el Gobierno del Estado en el sexenio de Claudia Pavlovich, había decidido ponerlas en subasta para resolver, en algo, se dijo, el fuerte y negro desfalco que sufrió el Isssteson, durante la administración panista de Guillermo Padrés Elías.

En lo referente al TOG, actores de la sociedad civil, incluida la hija de don Tomás, la ex diputada federal María del Rosario Oroz Ibarra, asumieron actitudes firmes para que dicha estructura no desapareciera. Incluso, este poeta metido a reportero, había propuesto que el enorme edificio se adecuara para crear un centro cultural y deportivo de grandes proporciones, donde se privilegiara la alternativa de un museo capaz de rescatar y preservar la memoria de la ciudad y del municipio, desde su fundación prodigiosa.

Lo extraordinario es que la obra de don Tomás, con el apoyo dimensional del entonces gobernador Faustino Félix Serna, de quien fue Tesorero General (1967-1973), no fue demolida y su estructura gigante que se negó a morir, volvió a llenarse de júbilo, risas, gritos, sueños de jóvenes talentosos que buscarán construirse un destino en la pizarra del rey de los deportes, y con el orgullo de lucir en su escuela el claro nombre de los orígenes de su plantel de enseñanza téorico-práctica.

El TOG, supervisado en su remodelación por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el domingo 12 de febrero del presente año, se convierte en sede, al igual que el Héctor Espino, de la Academia Regional de Béisbol, como en su momento lo difundió el Gobierno de la República, y lo replicó el ex pelotero profesional Karim García, quien es parte del programa nacional ProBeis.

En dichas academias se abrirán las puertas para muchachos que posean vocación y facultades para la práctica de tan notable disciplina, donde podrán realizar su bachillerato en un tronco de carrera técnica deportiva. Pero también serán valorados por expertos e integrados a programas específicos, moldeados en el barro de su juventud y talentos para convertirlos en profesionales del béisbol.

Desde luego, para los cajemenses que vieron nacer el TOG en 1971, y apagar sus candilejas y cerrar accesos el 18 de enero de 2016, hace 6 años; igualmente para aquellos que llenaron sus graderías alentando a su equipo Yaquis, les alegra esta transformación activa del estadio.

Por supuesto, entre los amantes del deporte y de las raíces de Ciudad Obregón, hay júbilo, porque persiste en el citado esificio convertido en escuela, el nombre de Tomás Oroz Gaytán, semilla deportiva que continúa dando frutos para que las candilejas de su estadio sigan alumbrando para bien de la juventud…

Le saludo, lector.

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