La sucralosa es uno de los endulzantes artificiales más comunes en México; sin embargo, puede causar alteraciones parecidas a las que se producen antes de la diabetes tipo 2, advirtieron expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Es recomendada para los pacientes con diabetes, ya que mantiene el sabor dulce sin incrementar calorías ni picos glucémicos. Pero, paradójicamente, el consumo frecuente de sucralosa en personas sanas puede incrementar los niveles de glucosa e insulina en la sangre.
El alto consumo de estos endulzantes artificiales puede estar asociado al desarrollo de trastornos similares a la diabetes como:
- Hiperinsulinemia
- Hiperglucemia
- Intolerancia a los carbohidratos
- Trastornos digestivos
En un estudio clínico sobre el consumo frecuente de sucralosa en humanos, el doctor Galileo Escobedo, investigador de la Unidad de Medicina Experimental de la UNAM, encontró estos y otros efectos nocivos en la microbiota intestinal.
La microbiota intestinal, que podría ser considerada un órgano adicional que pesa alrededor de dos kilogramos en un adulto de 70 kilos, es el conjunto de miles de bacterias de distintas especies que viven en el intestino y contribuyen “a nuestra salud o a nuestra enfermedad”.
Disbiosis intestinal, otro de los efectos nocivos de los endulzantes artificiales
El estudio mostró que la sucralosa causa disbiosis intestinal, es decir, una alteración “dramática” en el balance o proporción de las bacterias intestinales que tiene un individuo.
Para empezar, a la vez que aumenta la bacteria Clostridium coccoides, asociada “con picos de glucosa y de insulina en la sangre y una tendencia al desarrollo de diabetes tipo 2”, disminuye la población de Lactobacillus acidophilus, bacterias que son buenas para la salud metabólica e inclusive son contenidas en algunos alimentos lácteos.
Disbiosis intestinal, otro de los efectos nocivos de los endulzantes artificiales
El estudio mostró que la sucralosa causa disbiosis intestinal, es decir, una alteración “dramática” en el balance o proporción de las bacterias intestinales que tiene un individuo.
Para empezar, a la vez que aumenta la bacteria Clostridium coccoides, asociada “con picos de glucosa y de insulina en la sangre y una tendencia al desarrollo de diabetes tipo 2”, disminuye la población de Lactobacillus acidophilus, bacterias que son buenas para la salud metabólica e inclusive son contenidas en algunos alimentos lácteos.