En Reino Unido, un efímero puerto urbano para drones de reparto -y un día, potencialmente, taxis voladores- fue inaugurado este lunes, elevando en los aires una caja de vino espumoso en un breve vuelo de prueba.
Air-One, un denominado “vertipuerto” para drones y futuros vehículos eléctricos que despeguen y aterricen verticalmente, fue proclamado como el primero de su clase por sus promotores, que anuncian una nueva era de futurístico transporte aéreo con bajas emisiones de carbono.
La instalación, ubicada en una vieja central de fabricación de automóviles en Coventry, en el centro de Inglaterra, servirá durante un mes como escaparate de esta floreciente industria.
El vuelo inaugural levantó simbólicamente una caja de seis botellas de vino espumoso, de unos 12 kilogramos (kg), desde la plataforma de lanzamiento.