El papa Francisco condenó el martes la “brutalidad” de las tropas rusas frente a un pueblo ucraniano “valiente”, al tiempo que afirmó que la guerra “podría haber sido provocada”.
En una entrevista concedida a revistas jesuitas europeas el mes pasado y publicada el martes por la revista italiana La Civilta Cattolica, el pontífice se negó a “reducir” el conflicto actual a “una distinción entre buenos y malos”.
