Chupete, un perrito de Cochabamba (Bolivia) diagnosticado por hidrocefalia desde que nació, es por eso que el tamaño de su cabeza es más grande de lo habitual y se encuentra en búsqueda de una familia que lo quiera adoptar y cuidar por siempre.
Su cuidadora Claudia Patricia compartió su historia en Facebook, con la esperanza de que se difundiera y ayudaran a ser adoptado pronto. Todo comenzó cuando una vecina reportó a una perrita embarazada que deambulaba buscando comida, y sin media pata porque alguien se la habría cortado.
Fueron en su búsqueda y la acogieron, desde entonces se llama Juanita. Asustada y con su pata llena de pus, la sometieron a una ecografía donde conocieron a sus cachorros entre ellos Chupete, aunque como una triste noticia.
Pero inesperadamente Chupete dio vuelta la historia y afortunadamente nació vivo junto a sus 5 hermanos. “Es un buen perrito, es un pequeño milagro de Dios”, dijo Claudia en un video, y desde entonces cuida de él en el Refugio Gamaliel de la fundación Narices Frías en Bolivia.
Claudia sigue cuidándolo y publicando en redes que si alguien lo quiere adoptar pero tendrá que brindarle sus debidos cuidados.