Bernardo Elenes
Escuela
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¡Lamarque, al rescate de la ciudad!.- Toma la decisión de posponer (no cancelar) los megaproyectos de Ciudad Universitaria y Circuito Laguna del Náinari, para fortalecer, primero, las vialidades destrozadas.- Mantiene pláticas con el gobernador Alfonso Durazo, al respecto.- La ciudadanía lo apoya.

Bernardo Elenes Habas

Primero Cajeme, su gente, el alma que constituye la dinámica del progreso compartido.

Primero recuperar la infraestructura urbana. Calles destrozadas, sistema de drenajes colapsados. Redes de agua potable en peligro, porque se constituye en los cimientos sobre los que se afianza la visión de futuro de la comunidad.

Lamarque anuncia rescate

Lo decidió, y decidió bien, el alcalde Javier Lamarque, teniendo ante sí un panorama irrefutable. Siendo testigo cotidiano de una verdad que grita las necesidades de la cabecera municipal, la que, con lluvias o sin ellas, avanza hacia el caos de sus calles, la parálisis de todo intento de progreso, blandiendo la premisa elemental de que así no se podrían convertir en realidad sueños adelantados para alcanzar los linderos del futuro…

Y el sentido común que ejerce y aplica el presidente municipal de Cajeme, es claro, contundente, no se puede ignorar la realidad de las calles de la ciudad para construir primero el deslumbrante proyecto de una Ciudad Universitaria y dar vida y valor al circuito Laguna del Náinari, porque sería levantar un portentoso edificio sobre cimentación endeble.

Ayer, en el ejercicio de comunicación que practica desde Palacio Municipal con ese puente sólido constituido por representantes de los medios escritos y cibernéticos, anunció su decisión de hablar claro y pisar firme, buscando que los magnos proyectos de Ciudad Universitaria y Circuito Náinari, pospongan su inicio, para salir al rescate de las vialidades de la ciudad.

Lo dijo con claridad: «Ahorita estamos en pláticas con el Gobernador (Alfonso Durazo) vamos a gestionar un acuerdo para posponer el proyecto de la Laguna del Náinari y de la Ciudad Universitaria, no quitar, posponerlo y ahora el recurso, todo, dedicárselo a calles; en eso estamos en pláticas, si esto lo logramos ya tendríamos 600 millones de pesos más, y es tan grande el problema que tiene Cajeme que ni así… Claro que vamos a avanzar, claro que va a ser significativo, pero fueron demasiados años de abandono», expresó, preocupado.

Y esa inquietud del alcalde Lamarque, producida por la heredad de administraciones anteriores que dejaron corriera una problemática que ahora hace extremo en áreas pavimentadas principalmente, aunado a las copiosas lluvias que han caído y con un cielo que sigue abriendo compuertas en temporada que no concluye, marcan la intranquilidad personal de quien tiene bajo su responsabilidad el buen destino del Municipio en el tiempo que corre…

Por lo pronto la voz de la calle, los comentarios que le hacen al reportero en sus recorridos cotidianos por colonias populares, centro de la ciudad, paradas de autobuses, son positivos.

Aplauden la sinceridad y decisión de Javier Lamarque, “porque demuestra que quiere a Cajeme, quiere a su casa”, como afirman, principalmente mujeres. “Ya habrá tiempo –comentan comerciantes-, de impulsar proyectos de largo alcance, los que no se deben olvidar, pero primero es lo primero, y de ponerse en marcha esta valiosa decisión, el pueblo no lo olvidará”…

Sí, tienen razón mis entrevistados: el pueblo no olvidará al Alcalde que se atrevió a rescatar a Ciudad Obregón de una encrucijada…

Le saludo, lector.