
Se atiende el problema de vialidades.- Prevén para una primera fase de cruceros y carpeta asfáltica, 200 millones de pesos aportados por Gobierno Estatal y Ayuntamiento, anunciaron Alfonso Durazo y Javier Lamarque.- Las empresas Yoreme y Rancho Grande incumplen sus pagos por servicios de agua y descargas sanitarias.
Bernardo Elenes Habas
No quita el dedo del renglón, el alcalde Javier Lamarque, para cumplirle a los cajemenses y rehabilitar el equipamiento urbano de la cabecera municipal de Cajeme.
Tuvo ya una positiva respuesta del gobernador Alfonso Durazo, quien anunció la disposición del Gobierno del Estado para entregar cien millones de pesos que se sumarán a otros cien aportados por el Ayuntamiento, para enfrentar el deterioro de vialidades, en este caso 20 cruceros con concreto hidráulico.
Faltan, por supuesto, las aportaciones que hará la federación para dar cumplimiento al compromiso contraído con Javier Lamarque y la comunidad, el presidente Andrés Manuel López Obrador, durante gira por Sonora el pasado 20 de agosto, donde se incluyó a Cajeme. Las familias no lo olvidan.
La propuesta de renovación y rehabilitación de vialidades impulsada por el Ayuntamiento, está en marcha en su primera etapa. Requiere, esa actividad inaplazable, mil 200 millones de pesos. El alcalde Lamarque mantiene una gestoría constante para devolverle a la ciudad calidad e imagen en sus vialidades, aunado al buen funcionamiento de redes de drenaje y agua potable como parte de un proceso integral.
Javier sabe, por experiencia y convicción, que la mejor política es el trabajo, es la acción sin sacarle la vuelta con discursos a los problemas, sino enfrentándolos y resolviéndolos, porque es lo que quiere y merece la ciudadanía; por ello se ha dispuesto ya el turno nocturno, para atender el deterioro vial acelerado por las lluvias y el abandono de anteriores administraciones…
Recordó, el Munícipe, en sus Diálogos con Cajeme, la importancia de que los usuarios de servicios de agua y descargas de drenaje, sean consecuentes con sus responsabilidades, porque se trata de recursos recaudados por Tesorería, que se devuelven en obras a la comunidad.
Y, sin reticencias, se refirió el Alcalde a la doble actitud de actores sociales que cuestionan las deficiencias de la Administración Municipal y muestran incumplimiento en el pago de servicios a Oomapasc.
Tal es el caso de la empresa agropecuaria Yoreme, a la que “se le comprobó que no pagan lo que deben pagar (por agua), no tienen permiso para descarga de aguas residuales y actúan fuera de la norma oficial”.
Dicha empresa, en lugar de demostrar su integración a una comunidad que la hace florecer en su productividad, respondiendo positivamente a los requerimientos del Organismo Operador del Agua, busca el amparo de la justicia para continuar operando al margen de la ley en ese sentido.
Lo cierto, pues, es que nada escapa a la capacidad de información de la ciudadanía, la que se siente ofendida por los desplantes de quienes están al frente de Yoreme y también de Rancho Grande, gente del sector empresarial que prefiere eludir normas y no responder a las instituciones como si Cajeme les perteneciera…
Le saludo, lector.