El 21 de septiembre, fecha conocida por los enamorados como el día de las flores amarillas, las autoridades peruanas realizaron una de las detenciones más insólitas y creativas de los últimos tiempos. La temida delincuente apodada “Señorita Lucero” fue capturada tras caer en una elaborada trampa disfrazada de una sorpresa romántica. Lo que comenzó como un aparente homenaje amoroso terminó siendo una intervención policial digna de una película.
Todo inició cuando el Grupo Terna de la Policía Nacional del Perú (PNP) decidió aprovechar la tradicional entrega de flores amarillas, símbolo de amor eterno, para montar una operación encubierta. Vestidos de ranchero, una botarga de pollo gigante, y hasta un personaje de Minnie Mouse, los agentes prepararon una versión viral de la famosa “sorpresa del patrón”, haciendo creer a la delincuente que recibía un gesto de amor.
La tarde del sábado, las calles se llenaron de bulla y curiosidad cuando un hombre disfrazado de ranchero gritaba con entusiasmo: “¡Señorita Lucero, señorita Lucero!”, mientras el pollo gigante sostenía un cartel con una falsa declaración amorosa. Al escuchar su nombre, la delincuente, llena de curiosidad y adrenalina, no pudo resistir abrir la puerta de su casa.
Es usted muy afortunada, señorita Lucero. Hoy, el patrón le manda estas hermosas flores amarillas porque le quiere decir que es usted el amor de su vida”, exclamó el supuesto emisario, mientras se arrodillaba y le entregaba un gran ramo de flores amarillas. La mujer, visiblemente desconcertada pero emocionada, fue sorprendida por el espectáculo público.