Washington, D.C., 22 de mayo de 2025 — Con una votación sumamente cerrada de 215 a 214, la Cámara de Representantes de Estados Unidos dio luz verde este miércoles a un nuevo paquete fiscal que contempla, entre otras medidas, la aplicación de un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas al extranjero. La propuesta forma parte de la iniciativa legislativa impulsada por el expresidente Donald Trump, denominada “One Big Beautiful Bill Act”, y ahora deberá ser analizada y votada en el Senado.
El proyecto ha desatado una ola de reacciones tanto dentro como fuera del país. La bancada republicana celebró con entusiasmo la aprobación del dictamen, calificándolo como un logro sin precedentes. “Aprobada: la única y gran ley hermosa. Los republicanos de la Cámara acaban de aprobar esta pieza legislativa histórica para usted”, expresó la Conferencia Republicana en una publicación difundida en redes sociales.
Sin embargo, la legislación va más allá del tema de remesas. También contempla la eliminación de incentivos fiscales a proyectos de energía renovable implementados durante la administración de Joe Biden, la ampliación de recortes fiscales para empresas y ciudadanos de altos ingresos, y restricciones adicionales para acceder a programas sociales como salud y asistencia alimentaria.
Reacción desde México: Sheinbaum exige respeto a acuerdos internacionales
En respuesta a esta medida, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un enérgico llamado a frenar el impuesto desde su conferencia matutina del 21 de mayo. Señaló que esta propuesta no solo vulnera los principios del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sino que también representa una carga injusta para los trabajadores migrantes, quienes ya tributan en el país donde laboran.
“Estamos exigiendo que se respete el compromiso de evitar la doble tributación para nuestros hermanos migrantes, y que se garantice el principio de no discriminación”, declaró Sheinbaum. También informó que senadores mexicanos de distintas fuerzas políticas han entablado conversaciones con sus contrapartes en el Congreso estadounidense, buscando detener el avance de la propuesta en el Senado.
Próximo paso: el Senado de EE.UU.
Aunque la Cámara Baja ya se pronunció, el futuro del proyecto aún es incierto. El Senado, donde los márgenes son más estrechos y el control está dividido, será el escenario decisivo para la suerte de esta controversial reforma fiscal. Organizaciones civiles, grupos de defensa de migrantes y gobiernos extranjeros observan de cerca el desarrollo del proceso legislativo.
La imposición de un impuesto a las remesas podría tener un impacto económico directo en millones de familias, particularmente en países como México, donde dichos envíos representan una fuente clave de ingresos.