
GABINETE EMPRESARIAL
Si algo está en el ánimo en los mercados financieros mundiales es el comportamiento del dólar estadounidense, porque viene a ser la moneda que es base de muchas actividades económicas financieras. Y la mayoría se pregunta cuál será la tendencia que seguirá, porque en la conversión con el peso mexicano su nivel está por debajo de los dieciocho pesos y no hay límite en su disminución hasta hoy.
Según las proyecciones de los analistas de mercado de futuros, el dólar estadounidense se ve volátil en 2026, con un consenso de debilitamiento gradual frente a otras monedas. Y mucho de ello radica en el recorte de las tasas por parte del banco de la Reserva Federal y el crecimiento global equilibrado, con rebotes por la incertidumbre geopolítica y la inflación persistente.
La mayoría de los bancos JP Morgan, Deutsche Bank y Goldman Sachs anticipan una caída del índice del dólar en -3% para finales de 2026, con pérdidas en la primera mitad del año y luego recuperación. Lo que indica que su comportamiento no será muy favorable en el primer trimestre del año, producto del movimiento de factores clave como el incremento en el gasto fiscal estadounidense.
Y en lo que corresponde a la economía mexicana, por el comportamiento de la moneda estadounidense, los pronósticos indican que la paridad estará cercana a los quince pesos para el mes de diciembre de 2026, bajando desde los 17.45 actuales. Reconociendo que el denominado superpeso se beneficia de las altas tasas de interés establecidas por Banco de México del 7%, pero pone en desventaja al nearshoring y a otros ingresos.
Y estos otros ingresos se refiere a los que se perciben por parte de la venta de petróleo al exterior, los cuales forman parte importante en el presupuesto de ingresos de la federación. Que también se deben de considerar los efectos que genera la disminución de la caída del dólar y el crecimiento del superpeso en lo que corresponde a las remesas que envían los mexicanos.
Tampoco se debe de perder de vista que una parte importante de los ingresos del sector exportador mexicano vienen de las ventas al exterior y entre menor valor tenga el dólar afecta a esta actividad.
Lo que se considera que hace que el dólar esté endeble es a partir de la fragmentación global por riesgos en la geopolítica, que eleva la inflación y reduce de manera significativa el comercio. Y este escenario que hoy presenta el mercado cambiario de la moneda dólar por otras monedas en el mundo ha hecho que el refugio de los inversores esté ahora en el oro y la plata.
Considerando la tendencia alcista para el año 2026 y más allá, impulsada por factores macroeconómicos y de demanda, aunque con volatilidad por riesgos geopolíticos. Donde los analistas proyectan precios del oro entre $4,500 a $5,400 por onza al cierre de 2026, con estimaciones optimistas hasta $7,700 o más en escenarios de recortes agresivos de tasas.
Y esta valorización del oro y la plata cambia cuando el dólar está fuerte, porque genera una presión bajista sobre sus precios, ya que encarece estos metales y reduce su demanda global. Como siempre sucede en la historia de las economías, el refugio cuando la moneda dólar tiene movimientos a la baja, lo más inmediato es el refugio de los inversores y los bancos centrales en los metales.
Este es el escenario que se observa en el mercado de futuros de la moneda estadounidense, con beneficios para algunas actividades y con efectos disminuidos para algunas otras.
DEL ESCRITORIO
La agricultura en este 2026 presentará desafíos como la escasez de agua, altos costos en los insumos, cambio climático y baja autosuficiencia alimentaria, con dependencia a más importaciones y además la incertidumbre por la revisión del TEC-MEC. Los pronósticos de crecimiento de las primeras 10 economías del mundo ubican en primer lugar a la India con 6.2%, a China con 4.2%, a Estados Unidos con 2.1% y a México con 1.5% para el 2026. La pregunta que está en el ambiente mundial es la que dice qué pasará con el TEC-MEC, por el acercamiento de Canadá con China, por ser país integrante de este acuerdo trilateral.














































