
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que el nuevo líder supremo de Irán podría haber resultado herido en medio de la intensificación del conflicto en Medio Oriente, al tiempo que sostuvo que las fuerzas estadounidenses y sus aliados han asestado golpes significativos a la infraestructura militar iraní.
Durante una conferencia conjunta con el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, Hegseth afirmó que desde el inicio de las hostilidades se han ejecutado ataques contra más de 15 mil objetivos considerados estratégicos del aparato militar iraní. Según explicó, estas operaciones han debilitado de forma considerable la capacidad operativa del régimen.
El titular del Pentágono enfatizó que Washington mantiene una postura firme frente a Teherán y reiteró que las operaciones militares continuarán con determinación. Señaló que el objetivo es neutralizar las amenazas provenientes del gobierno iraní y reducir su capacidad de acción en la región.
Las declaraciones se produjeron poco después de que se confirmara un accidente de una aeronave estadounidense de reabastecimiento en vuelo en territorio iraquí, incidente en el que murieron cuatro miembros de la tripulación.
El general Caine destacó el sacrificio de los militares estadounidenses desplegados en el extranjero y subrayó que su labor implica riesgos permanentes. “Nuestros integrantes de las fuerzas armadas realizan un servicio extraordinario al cumplir con las misiones que el país les encomienda”, expresó.


















































