Ícono del sitio Noticias Vanguardia Sonora

Desarrollan material similar al cuero a partir de hongos que podría reducir residuos plásticos

Un equipo de investigadores del Centro de Investigación Técnica VTT, en Finlandia, trabaja en el desarrollo de un nuevo material con apariencia y características similares al cuero, elaborado a partir del micelio de hongos. La propuesta busca ofrecer una alternativa a los materiales convencionales utilizados en la fabricación de productos como calzado, bolsos y otros accesorios.

El proyecto utiliza el hongo Trichoderma reesei, cuya estructura vegetativa, conocida como micelio, puede cultivarse mediante procesos de fermentación. En lugar de producir el material sobre superficies pequeñas, los científicos emplearon tanques industriales con nutrientes para obtener grandes cantidades de biomasa.

Después de recolectar y limpiar el material fúngico, los investigadores incorporaron sorbitol y celulosa con el objetivo de mejorar sus propiedades físicas. La mezcla fue posteriormente procesada y secada para obtener una lámina flexible que puede ser manipulada de manera similar a ciertos materiales textiles.

Uno de los principales avances del proyecto fue demostrar que el material puede producirse de forma continua. Para comprobarlo, el equipo fabricó tiras de aproximadamente 20 centímetros de ancho y hasta ocho metros de largo mediante un sistema de rodillos inspirado en los procesos utilizados por la industria papelera.

Las pruebas realizadas hasta ahora indican que el material puede alcanzar una resistencia a la tracción comparable con la de algunos productos de origen animal. No obstante, los investigadores señalan que todavía es necesario mejorar aspectos como la resistencia al desgarro y la durabilidad antes de considerar su utilización comercial en productos sometidos a un desgaste intenso.

Otro de sus atractivos es su capacidad de biodegradación. En determinadas condiciones de compostaje industrial, las muestras estudiadas lograron descomponerse completamente en alrededor de seis semanas. También se observaron procesos de degradación en agua en periodos considerablemente más cortos.

Sin embargo, los investigadores aclaran que estos resultados se obtuvieron bajo condiciones controladas y no significan que un producto fabricado con este material desaparezca rápidamente durante su uso cotidiano o en cualquier ambiente natural.

El desarrollo todavía se encuentra en una etapa de investigación y requiere nuevas evaluaciones para comprobar su comportamiento frente a la abrasión, los dobleces, el envejecimiento y otros factores asociados al uso prolongado.

De confirmarse su viabilidad a escala industrial, este material podría convertirse en una alternativa de origen biológico para determinadas aplicaciones textiles y contribuir a reducir la dependencia de materiales derivados del petróleo y de productos de origen animal.

Salir de la versión móvil