El polo magnético de la Tierra cambia de rumbo y obliga a actualizar los sistemas de navegación

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El campo magnético terrestre está en constante transformación. Uno de los cambios más importantes ocurre en el polo norte magnético, cuya posición se ha desplazado miles de kilómetros desde que comenzó a registrarse de manera sistemática en el siglo XIX.

Este movimiento no debe confundirse con el del Polo Norte geográfico. Mientras este último está relacionado con el eje de rotación del planeta, el polo magnético depende de la dinámica del hierro líquido que circula en el núcleo externo de la Tierra, situado a unos 3.000 kilómetros bajo la superficie.

Un movimiento que no es constante

En las últimas décadas, el polo norte magnético llegó a desplazarse a velocidades cercanas a los 50 o 60 kilómetros por año. Sin embargo, las observaciones más recientes muestran una disminución considerable de esa velocidad, hasta alrededor de 35 kilómetros anuales.

Los científicos relacionan estas variaciones con cambios en los movimientos del metal fundido del núcleo terrestre. Una de las explicaciones estudiadas señala la interacción entre distintas regiones del campo magnético situadas debajo de Canadá y Siberia.

El fenómeno resulta de especial interés porque el polo magnético no sigue una trayectoria fija ni puede predecirse con absoluta precisión durante largos períodos.

El modelo que utilizan los sistemas de navegación

Para compensar estos cambios existe el World Magnetic Model (WMM), un modelo desarrollado por organismos científicos de Estados Unidos y Reino Unido que permite estimar las características del campo magnético terrestre en diferentes puntos del planeta.

La versión WMM2025, publicada a finales de 2024, reemplazó a la anterior y está diseñada para utilizarse hasta 2029. El modelo sirve como referencia para numerosos sistemas de navegación que necesitan conocer la relación entre el norte geográfico y el norte magnético.

Entre sus aplicaciones se encuentran la navegación aérea y marítima, determinados sistemas militares y algunas operaciones científicas y espaciales.

También existe una versión de mayor resolución denominada WMMHR2025, que ofrece una representación más detallada de las variaciones del campo magnético. Esta herramienta resulta especialmente útil en zonas donde las características magnéticas son más complejas, como las regiones cercanas a los polos.

¿Qué significa para los teléfonos celulares?

El desplazamiento del polo magnético no significa que un teléfono vaya a dejar de funcionar o que las aplicaciones de mapas comiencen repentinamente a señalar lugares equivocados.

Los celulares combinan diferentes tecnologías para determinar ubicación y orientación. Entre ellas se encuentran el GPS y otros sistemas de posicionamiento, además de sensores como el magnetómetro. Los modelos del campo magnético pueden utilizarse como referencia para interpretar correctamente la orientación magnética.

Por eso, para la mayoría de las personas, los cambios registrados en el polo norte magnético tienen un efecto cotidiano prácticamente imperceptible.

La situación es diferente en aplicaciones profesionales que necesitan una gran precisión, especialmente en determinadas operaciones aéreas, marítimas, científicas y de navegación.

Un fenómeno natural de gran importancia científica

El campo magnético de la Tierra desempeña además una función fundamental frente a las partículas cargadas procedentes del Sol. Su interacción con el viento solar produce, entre otros fenómenos, las conocidas auroras polares.

Los cambios actuales forman parte de la evolución natural del campo magnético terrestre. A lo largo de la historia geológica, los polos magnéticos incluso han experimentado inversiones de polaridad.

Sin embargo, una posible inversión completa no es un acontecimiento que se espere en el corto plazo. Las variaciones observadas actualmente no significan que la Tierra esté a punto de invertir sus polos.

La actualización periódica del modelo magnético permite, precisamente, adaptar los sistemas tecnológicos a un planeta cuyo campo magnético nunca permanece completamente estático.