Ciudad de México.- El senador Gerardo Fernández Noroña difundió en sus redes sociales una extensa reflexión titulada “Consenso”, en la que manifestó abiertamente su desacuerdo con la forma en que se estaría definiendo la próxima presidencia de la Mesa Directiva del Senado y explicó que su ausencia en la plenaria responde precisamente a que no reconoce la existencia de un verdadero consenso.
En el documento, fechado el 28 de agosto de 2026, Fernández Noroña señala que previamente conversó con diversas senadoras y senadores para solicitar su respaldo ante una eventual votación y aseguró haber recibido apoyos en distintos niveles; sin embargo, reconoció también que algunos legisladores le expresaron que respaldarían otros acuerdos en caso de existir una decisión tomada fuera del propio Senado.
Para Noroña, hablar de consenso implica unanimidad, condición que, desde su perspectiva, no existe actualmente dentro del grupo parlamentario. Incluso sostuvo que, de realizarse una votación secreta y directa, podría expresarse una mayoría distinta a la decisión que eventualmente se adopte.
El senador consideró que habría sido saludable llevar a cabo un proceso de elección libre para definir la presidencia de la Mesa Directiva, al señalar que no se trata únicamente de aspiraciones personales, sino de dos formas distintas de entender la coyuntura política y la conducción del Senado.
Fernández Noroña recordó además su paso por la presidencia de la Mesa Directiva y defendió el trabajo realizado durante ese periodo, destacando la aprobación de la reforma constitucional al Poder Judicial y señalando que mantuvo una conducción “seria, respetuosa y firme”.
Uno de los señalamientos más fuertes de su posicionamiento fue su advertencia sobre lo que calificó como una posible “presidencia de connivencia con la oposición”. A su juicio, ante el escenario político rumbo a las elecciones intermedias de 2027 y las presiones que asegura existen contra el movimiento de la Cuarta Transformación, la presidencia del Senado debe mantener una posición firme en defensa del proyecto político gobernante.
También lanzó una crítica interna al advertir que Morena y su movimiento podrían estar avanzando hacia prácticas de verticalismo en la toma de decisiones, algo que, recordó, formó parte de las características del antiguo sistema político que durante décadas combatió la izquierda mexicana.
“Mi ausencia es la ruptura del consenso. No soy parte de ese acuerdo y conscientemente rechazo serlo”, expresó Fernández Noroña en uno de los fragmentos centrales de su escrito.
El legislador aseguró que su postura no responde a una disputa por cargos o posiciones dentro del Senado y afirmó que ya no mantiene una aspiración dentro de la Cámara Alta, sino que busca abrir una discusión política respecto a la forma en que deben tomarse las decisiones dentro del movimiento.
Finalmente, Fernández Noroña reiteró su compromiso con la Cuarta Transformación, la soberanía nacional y la unidad interna, aunque advirtió que dicha unidad debe sustentarse en principios, ideales y decisiones colectivas, y no únicamente en acuerdos cupulares.
Con este posicionamiento, Noroña hace pública una diferencia relevante al interior del bloque oficialista en el Senado y coloca sobre la mesa el debate sobre cómo se construyen los consensos, quién toma las decisiones y qué grado de participación tendrán las y los legisladores en las definiciones políticas rumbo a 2027.
