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Cómo fomentar un uso saludable del celular en niños y adolescentes

Los celulares, las redes sociales y los videojuegos forman parte de la vida cotidiana de muchos niños y adolescentes. Aunque la tecnología puede ser útil para estudiar, comunicarse y entretenerse, pasar demasiado tiempo frente a una pantalla puede desplazar actividades importantes como dormir, hacer ejercicio, convivir con la familia o relacionarse cara a cara.

Por esta razón, especialistas en salud digital consideran importante enseñar a los jóvenes a utilizar la tecnología de manera responsable, en lugar de limitarse únicamente a prohibirla.

El equilibrio es la clave

Antoni Baena Garcia, especialista de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), señala que el propósito no debería ser eliminar la tecnología de la vida de los menores, sino ayudarles a desarrollar hábitos que les permitan utilizarla de forma consciente.

Para conseguirlo, las familias pueden establecer algunas reglas sencillas. Una de ellas es que los adultos den el ejemplo, ya que los niños también aprenden observando cómo sus padres utilizan sus propios dispositivos.

Otra medida consiste en establecer momentos y lugares sin celulares, como durante las comidas o cuando la familia está conversando. De esta manera se puede favorecer la convivencia y prestar mayor atención a las personas que están presentes.

Hablar en lugar de solamente prohibir

La comunicación también desempeña un papel importante. Cuando los jóvenes tienen dificultades en internet, como situaciones de acoso o contacto con personas desconocidas, necesitan sentirse seguros para pedir ayuda.

Por ello, los especialistas recomiendan que los padres conozcan las actividades digitales de sus hijos y conversen con ellos sin reaccionar inmediatamente con castigos. También puede ser útil establecer acuerdos familiares sobre los horarios, las aplicaciones y los lugares donde se pueden utilizar los dispositivos.

Además, es conveniente evitar que el entretenimiento digital interfiera con el descanso, las tareas escolares, la actividad física y otras responsabilidades.

Enseñar a usar internet de forma responsable

La educación digital no consiste solamente en controlar cuánto tiempo se utiliza un celular. También implica enseñar a reconocer los riesgos que existen en internet.

Los menores deben aprender a proteger sus datos personales, identificar situaciones de ciberacoso y comprender que no siempre es seguro comunicarse con desconocidos.

También es importante desarrollar pensamiento crítico. Las fotografías y publicaciones de las redes sociales pueden estar editadas o mostrar solamente una parte de la realidad. Aprender a cuestionar lo que se observa en internet ayuda a evitar que los jóvenes crean que todo lo que aparece en las redes representa la vida real.

En el caso de los videojuegos, los adultos pueden interesarse por lo que juegan sus hijos, conocer sus contenidos y revisar las recomendaciones de edad correspondientes.

Una responsabilidad de toda la familia

Crear hábitos digitales saludables requiere la participación de todos los integrantes de la familia. No tendría mucho sentido pedir a los adolescentes que dejen el celular durante una comida si los adultos continúan utilizándolo constantemente.

La finalidad no es eliminar la tecnología, sino evitar que ocupe el lugar del descanso, el estudio, el ejercicio y la convivencia.

Con reglas claras, comunicación y el ejemplo de los adultos, niños y adolescentes pueden aprender a aprovechar las ventajas de la tecnología sin permitir que las pantallas controlen su vida cotidiana.

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