
El análisis de ocho especies del género Myotis permitió identificar características genéticas relacionadas con el envejecimiento, la respuesta ante virus y la protección contra enfermedades.
Los murciélagos se han convertido en un importante objeto de estudio para la ciencia debido a una característica poco común entre los mamíferos: a pesar de su reducido tamaño, algunas especies pueden alcanzar edades avanzadas y mantener una buena capacidad para enfrentar infecciones.
Un reciente estudio publicado en la revista Nature analizó los genomas de ocho especies del género Myotis con el objetivo de comprender qué mecanismos biológicos podrían estar detrás de su extraordinaria longevidad y de su capacidad para tolerar determinados virus.
La investigación estuvo encabezada por Juan M. Vázquez y contó con la participación de especialistas de distintas instituciones. Los científicos combinaron análisis genéticos con experimentos realizados en células de murciélago para estudiar los procesos relacionados con el envejecimiento, la respuesta inmunitaria y el cáncer.
Una longevidad fuera de lo común
Dentro del género Myotis existen diferencias considerables en la esperanza de vida. El murciélago de Brandt (Myotis brandtii) puede superar las cuatro décadas, mientras que Myotis nigricans tiene una esperanza de vida cercana a los siete años.
Estas diferencias permitieron a los investigadores comparar especies estrechamente relacionadas y buscar cambios genéticos que pudieran estar asociados con una vida más prolongada. Los resultados mostraron señales de selección evolutiva en genes vinculados con procesos relacionados con la longevidad y la protección frente al cáncer.
Un sistema inmunitario particular
El estudio también encontró una conexión entre los genes involucrados en la longevidad y aquellos relacionados con la interacción de los murciélagos con los virus.
Los investigadores observaron modificaciones en proteínas que participan en las defensas contra virus de ADN y ARN. Entre los elementos analizados se encuentra EIF2AK2, también conocido como PKR, un factor importante de la respuesta inmunitaria.
Estas adaptaciones podrían ayudar a explicar cómo los murciélagos son capaces de convivir con determinados virus sin desarrollar necesariamente enfermedades graves, manteniendo bajo control procesos inflamatorios que podrían resultar perjudiciales cuando se prolongan durante mucho tiempo.
¿Qué relación existe con el cáncer?
Uno de los aspectos más interesantes de la investigación fue la identificación de señales evolutivas relacionadas con mecanismos de protección contra el cáncer.
Los científicos estudiaron células de diferentes especies de murciélagos y observaron que, en el murciélago marrón pequeño (Myotis lucifugus), una especie particularmente longeva, la respuesta ante determinados daños celulares incluía una mayor actividad de genes relacionados con la eliminación de células afectadas.
Este comportamiento podría representar una estrategia para evitar que células con daños importantes permanezcan en el organismo y acumulen alteraciones que favorezcan la aparición de tumores.
Sin embargo, los investigadores no descubrieron una cura contra el cáncer ni un tratamiento para aumentar la longevidad humana. El hallazgo representa una pista científica que podría ayudar a comprender mejor cómo funcionan el envejecimiento, la inmunidad y la resistencia al cáncer.
Un modelo para estudiar el envejecimiento humano
Los resultados sugieren que algunas características que permiten a los murciélagos vivir durante largos periodos podrían estar relacionadas con las mismas adaptaciones que les ayudan a responder frente a infecciones.
Los autores plantean que estudiar estas conexiones podría contribuir, a largo plazo, a comprender mejor enfermedades asociadas con el envejecimiento y el deterioro del sistema inmunitario.
El género Myotis resulta especialmente útil para este tipo de investigaciones porque reúne más de 139 especies y presenta una gran variedad de estrategias biológicas y diferencias importantes en su esperanza de vida.
Por ahora, el principal valor del descubrimiento está en ofrecer nuevas pistas sobre la evolución de la longevidad y la resistencia a enfermedades. Los científicos esperan que futuras investigaciones permitan determinar cuáles de estos mecanismos podrían tener relevancia para la salud humana.