
La presencia de ceniza volcánica obligó a suspender operaciones en varios aeropuertos y dejó a cientos de miles de viajeros afectados.
La actividad del volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de la Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, provocó importantes problemas en el transporte aéreo de Indonesia durante los últimos días.
Las emisiones de ceniza obligaron a cerrar temporalmente varios aeropuertos, entre ellos importantes terminales de Yakarta. Las autoridades tomaron esta medida para reducir los riesgos relacionados con la presencia de partículas volcánicas en el aire, que pueden representar un peligro para las aeronaves.
La interrupción llegó a afectar alrededor de 3,000 vuelos entre cancelaciones, retrasos y modificaciones, mientras que más de 340,000 pasajeros resultaron afectados por la situación.
La erupción comenzó a intensificarse desde finales de la semana pasada y generó columnas de ceniza que alcanzaron grandes alturas. Debido a los cambios en la dirección del viento, las partículas se desplazaron hacia distintas zonas de Java y Sumatra, complicando las operaciones aéreas.
Además de las dificultades en los aeropuertos, la caída de ceniza afectó algunas actividades cotidianas. En determinadas zonas se recomendó reducir la exposición al aire libre y utilizar protección para evitar molestias provocadas por las partículas volcánicas. Algunas escuelas también optaron temporalmente por clases a distancia.
Aunque la actividad más intensa disminuyó, el volcán continuó presentando episodios eruptivos, por lo que las autoridades mantuvieron una vigilancia constante. Con la dispersión de la ceniza, los aeropuertos comenzaron a reabrir de manera gradual y se realizaron revisiones de las aeronaves que habían permanecido en tierra.
Anak Krakatau es un volcán joven que surgió después de la histórica erupción del Krakatoa de 1883. El volcán también fue responsable de una erupción en 2018 que provocó un tsunami mortal en Indonesia. Por ello, las autoridades mantienen especial atención sobre su comportamiento y posibles cambios en su actividad.
La reciente erupción demuestra nuevamente los efectos que la actividad volcánica puede tener no solo sobre las comunidades cercanas, sino también sobre el transporte y las actividades económicas de una región.