
La Puerta del Sol amaneció este domingo con cientos de personas que decidieron permanecer en la plaza después de una manifestación para reclamar medidas ante la crisis de vivienda y los desalojos.
La protesta comenzó durante la noche del sábado, cuando algunos participantes instalaron tiendas de campaña para continuar con la movilización. De acuerdo con datos de la Delegación del Gobierno citados por medios españoles, alrededor de 500 personas pasaron la noche en la zona.
La concentración fue impulsada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, que reclama al Gobierno la aprobación de un conjunto de medidas denominado por los manifestantes como “decreto Maricarmen”. Entre sus principales demandas se encuentran una mayor protección para los arrendatarios, contratos de alquiler indefinidos y medidas para evitar desalojos sin una alternativa habitacional.
El nombre de la movilización está relacionado con el caso de Maricarmen, una mujer de 87 años que recientemente tuvo que abandonar la vivienda que alquilaba desde hacía décadas. Su situación se convirtió en uno de los motivos centrales de las protestas realizadas en Madrid y otras ciudades españolas.
La manifestación del sábado reunió, según la Delegación del Gobierno, a unas 25 mil personas, mientras que el Sindicato de Inquilinas ofreció una cifra considerablemente mayor. Después de la marcha, parte de los participantes se trasladó nuevamente a Sol para iniciar la acampada.
La movilización ha recordado a algunos observadores las acampadas del 15-M de 2011 en el mismo lugar. Sin embargo, el Sindicato de Inquilinas ha señalado que su protesta actual tiene demandas específicas relacionadas con el acceso a la vivienda y la protección de los inquilinos.
Está previsto que los manifestantes mantengan la protesta hasta el próximo martes, cuando el Gobierno español tiene previsto abordar un nuevo decreto relacionado con la vivienda en el Consejo de Ministros.