
La Selección Mexicana vivió una noche complicada en Arizona al caer 3-0 frente a Estados Unidos en el llamado Clásico de la Concacaf. El resultado significó el primer descalabro de Rafael Márquez desde que asumió el cargo de director técnico del conjunto nacional.
El encuentro comenzó con un México que intentó tomar la iniciativa y generar peligro desde los primeros minutos. Santiago Giménez tuvo una oportunidad clara para adelantar al Tricolor, pero no consiguió aprovecharla. La falta de contundencia terminó siendo uno de los principales problemas del equipo mexicano.
Estados Unidos abrió el marcador cerca de la media hora de juego. Julian Hall aprovechó un error del arquero Raúl “Tala” Rangel para enviar el balón al fondo de la portería y colocar el 1-0.
México buscó reaccionar antes del descanso, pero nuevamente falló frente al arco. Giménez tuvo otra ocasión importante, aunque su remate terminó fuera de la portería.
En la segunda mitad, el conjunto mexicano intentó adelantar líneas, pero otro error en la salida permitió que Cavan Sullivan recuperara el balón y marcara el segundo tanto estadounidense. La situación se complicó todavía más para el Tri cuando Mateo Chávez fue expulsado y dejó a su equipo con diez jugadores.
Con la ventaja y un hombre más, Estados Unidos controló las acciones. Malik Tillman apareció en los minutos finales para marcar el tercer gol y sentenciar definitivamente el encuentro.
La derrota deja a México con dos empates y una derrota en los primeros partidos de la era de Rafael Márquez. El entrenador reconoció después del encuentro que varias equivocaciones del equipo fueron determinantes para el resultado.
Ahora, el Tricolor tendrá que pasar página y prepararse para su siguiente compromiso, frente a Chile, el próximo 6 de octubre en Los Ángeles.