Estudio con casi un millón de personas relaciona las bebidas muy calientes con mayor riesgo de cáncer de esófago

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Beber té o café a temperaturas muy elevadas podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer de esófago, según una investigación realizada en el Reino Unido que analizó información de 977 mil 282 personas.

El trabajo, publicado el 8 de septiembre en la revista científica International Journal of Cancer, fue dirigido por Keren Papier, epidemióloga nutricional de la Universidad de Oxford, junto con otros investigadores. El objetivo fue examinar si la temperatura habitual de las bebidas calientes se relaciona con la aparición de cáncer de esófago en poblaciones occidentales.

Los resultados mostraron que las personas que acostumbraban tomar sus bebidas «muy calientes» presentaron un riesgo relativo 3.17 veces mayor de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago, en comparación con quienes las preferían tibias. La asociación se mantuvo después de considerar la frecuencia de consumo.

La temperatura también importa

Para realizar el análisis, los participantes informaron sobre sus hábitos de consumo de té y café, la cantidad de bebidas que tomaban y la temperatura a la que preferían beberlas.

Los investigadores observaron que el riesgo no dependía únicamente de cuántas tazas se consumían al día. La preferencia por temperaturas elevadas también mostró una asociación importante con el carcinoma escamoso, una de las principales variedades de cáncer de esófago.

Asimismo, las personas que reportaron consumir seis o más bebidas calientes al día presentaron un riesgo mayor que aquellas que tomaban menos. Sin embargo, los resultados no deben interpretarse como una predicción individual: el riesgo de una persona depende de diversos factores y el estudio no demuestra que una bebida específica provoque necesariamente la enfermedad.

La investigación tampoco encontró una asociación comparable entre la temperatura de las bebidas y el adenocarcinoma de esófago, otro tipo de tumor que se desarrolla en este órgano.

¿Por qué las bebidas demasiado calientes podrían ser perjudiciales?

Una de las explicaciones propuestas es que el calor excesivo puede lesionar repetidamente el revestimiento interno del esófago. Con el tiempo, estas lesiones podrían favorecer procesos celulares relacionados con el desarrollo del cáncer.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo vinculado a la Organización Mundial de la Salud, clasificó en 2016 el consumo de bebidas muy calientes —por encima de los 65 grados Celsius— como probablemente carcinógeno para los seres humanos.

Esta clasificación se refiere a la evidencia sobre el peligro potencial, no significa que todas las personas que consuman bebidas a esa temperatura desarrollarán cáncer. La investigación británica amplía los datos disponibles al estudiar las preferencias térmicas habituales en una población donde el té y el café forman parte de la vida cotidiana.

Los científicos también señalaron que la relación observada fue similar entre quienes consumían principalmente té y quienes preferían café. Añadir leche no modificó de manera importante la asociación encontrada.

Las limitaciones del estudio

Pese al gran número de participantes, existen aspectos que deben tenerse en cuenta al interpretar los resultados. Los investigadores utilizaron las temperaturas declaradas por las propias personas, clasificadas como tibias, calientes o muy calientes, en lugar de medir cada bebida con un termómetro.

Por esa razón, no es posible determinar con exactitud qué temperatura concreta representó el mayor riesgo para cada participante ni establecer un umbral preciso a partir de las respuestas del cuestionario.

Además, al tratarse de un estudio observacional, los resultados permiten identificar asociaciones estadísticas, pero no confirmar por sí solos que la temperatura sea la causa directa de los casos registrados.

Una recomendación sencilla: dejar enfriar la bebida

Los hallazgos refuerzan la importancia de evitar el consumo habitual de líquidos a temperaturas que puedan producir quemaduras. Esperar unos minutos antes de beber té, café u otras infusiones permite reducir su temperatura y evitar la exposición al calor excesivo.

Los autores consideran que moderar la temperatura podría contribuir a prevenir algunos casos de carcinoma escamoso de esófago, aunque la magnitud de ese posible beneficio requiere una interpretación prudente.

En conclusión, el estudio aporta nueva evidencia sobre la relación entre el calor de las bebidas y la salud del esófago. No obstante, los investigadores subrayan que hacen falta más análisis para precisar las temperaturas involucradas y comprender mejor cómo influyen otros factores en el desarrollo de esta enfermedad.