Ataques informáticos con inteligencia artificial comprometen más de 100 sitios web de empresas

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La campaña habría utilizado agentes autónomos para detectar vulnerabilidades y acceder a páginas corporativas con poca intervención humana. John Deere, SharkNinja y Cummins figuran entre las compañías afectadas.

Una investigación de la firma de ciberseguridad NorForge reveló una campaña de ataques informáticos en la que un ciberdelincuente recurrió a agentes de inteligencia artificial (IA) para vulnerar más de 100 sitios web empresariales. Entre las compañías relacionadas con los incidentes se encuentran John Deere, SharkNinja y Cummins, de acuerdo con información publicada por Reuters.

El caso destaca por el grado de automatización de las operaciones. Según los investigadores, el responsable proporcionó instrucciones breves, escritas en chino, para establecer los objetivos y las acciones que debían realizar los sistemas de IA. Posteriormente, los agentes trabajaron durante horas para identificar posibles fallas de seguridad e intentar ingresar a los sitios seleccionados, sin requerir supervisión humana constante.

La investigación señala que las intrusiones exitosas tardaron alrededor de 23 horas en promedio, lo que evidencia la capacidad de estas herramientas para desarrollar tareas informáticas complejas de manera autónoma.

Cairn, la plataforma utilizada en las operaciones

NorForge detectó la actividad al examinar instalaciones de Cairn que estaban accesibles públicamente en internet. Se trata de una plataforma de código abierto diseñada para coordinar agentes de inteligencia artificial en la resolución de problemas.

Su funcionamiento permite definir una meta y un punto de partida, mientras los agentes ejecutan tareas y registran sus avances. Sin embargo, los investigadores encontraron que esta capacidad también puede aprovecharse para organizar actividades maliciosas cuando los operadores la emplean con fines delictivos.

En total, la firma identificó más de 20 instancias de Cairn que considera probablemente vinculadas con operaciones maliciosas. El investigador Snorre Fagerland señaló que uno de los operadores destacaba por la cantidad de ataques realizados.

NorForge trabaja para lograr que estas instalaciones expuestas sean desactivadas y reducir los riesgos derivados de su uso indebido.

Empresas afectadas evalúan el impacto

Las compañías mencionadas han ofrecido información sobre las consecuencias de los incidentes y las medidas adoptadas.

John Deere comunicó que, hasta el momento, no ha encontrado indicios de que se haya accedido a información sensible. SharkNinja, por su parte, explicó que el incidente afectó a un sitio independiente destinado a ofrecer asistencia sobre sus productos y aseguró que la amenaza fue contenida.

Cummins informó que está investigando un posible ciberataque contra una página web administrada por uno de sus proveedores externos.

Aunque estas declaraciones ofrecen algunos detalles sobre el alcance de los incidentes, la información disponible no permite establecer de manera concluyente qué datos pudieron quedar expuestos en todos los casos.

Crece la preocupación por los ataques automatizados

El uso de inteligencia artificial en actividades delictivas representa un desafío creciente para los equipos de seguridad informática. Estas herramientas pueden reducir el trabajo manual necesario para analizar sistemas, buscar vulnerabilidades y ejecutar determinadas tareas durante una intrusión.

La investigación también pone de relieve los riesgos de mantener plataformas de automatización accesibles desde internet sin las protecciones adecuadas. Cuando los sistemas de IA operan con escasa supervisión, las acciones maliciosas pueden desarrollarse a gran escala y dificultar su detección temprana.

El creador de Cairn, identificado en internet como @le1xia0, rechazó que la plataforma haya sido concebida como una herramienta para cometer delitos informáticos. Su postura es que el uso malicioso responde a las decisiones de quienes operan el sistema y no al propósito original de la tecnología.

El caso vuelve a poner sobre la mesa un debate central para el sector tecnológico: cómo aprovechar las capacidades de la inteligencia artificial sin facilitar que sean utilizadas para comprometer sistemas, empresas y datos.