
Una interrupción en la infraestructura de Google Cloud ocasionó este martes problemas en diversos servicios financieros y digitales, con especial impacto en Revolut, la entidad bancaria digital de origen británico. La avería comenzó durante las primeras horas de la mañana en la región europea europe-west2, ubicada en Londres, y afectó temporalmente el funcionamiento de distintas aplicaciones y operaciones en línea.
De acuerdo con las actualizaciones publicadas por Google, varios servicios de su plataforma presentaron errores y fallos intermitentes de conexión. Horas después, la compañía informó que los sistemas estaban recuperándose en gran parte de la región, mientras sus equipos técnicos continuaban trabajando para normalizar las operaciones.
Revolut, entre las plataformas afectadas
La interrupción perjudicó distintas funciones de Revolut, entre ellas los pagos con tarjeta, las transferencias bancarias, los retiros de efectivo y las operaciones de cambio de divisas. También se reportaron dificultades en sus servicios de inversión y en algunas herramientas destinadas a clientes empresariales.
Ante la preocupación de los usuarios, la compañía aseguró que los fondos y la información personal de sus clientes permanecieron protegidos durante el incidente. Posteriormente, comunicó que sus servicios habían sido restablecidos.
La afectación no se limitó a esta entidad. Usuarios de otros bancos, como HSBC y Lloyds Bank, también reportaron dificultades para utilizar algunos servicios digitales. Asimismo, se registraron avisos de incidencias en otras plataformas, entre ellas Spotify, CaixaBank y Santander. Sin embargo, los reportes disponibles no permiten atribuir todos estos problemas directamente a la interrupción de Google Cloud.
Un problema eléctrico en Londres
Google identificó un incidente relacionado con el suministro eléctrico como el origen de la interrupción en una zona de su infraestructura londinense. La compañía indicó que el problema había sido mitigado y que se estaban recuperando los servicios afectados.
El episodio demuestra la importancia de los proveedores de computación en la nube para el funcionamiento de numerosas empresas. Estas plataformas proporcionan recursos tecnológicos que permiten almacenar información, ejecutar aplicaciones y mantener operativos servicios digitales sin que cada compañía tenga que gestionar toda esa infraestructura por su cuenta.
Por ello, una falla en un centro tecnológico puede repercutir en organizaciones de distintos sectores que dependen de sus sistemas, aunque cada empresa puede experimentar consecuencias diferentes.
El riesgo de depender de pocos proveedores
La interrupción también vuelve a poner sobre la mesa las advertencias de las autoridades financieras europeas acerca de la concentración de servicios tecnológicos en un número reducido de compañías.
En julio de 2025, el Banco Central Europeo destacó la importancia de que las entidades financieras fortalezcan sus medidas de continuidad operativa y sus procedimientos de recuperación ante incidentes tecnológicos. La dependencia de proveedores externos de servicios en la nube puede generar riesgos operativos y de ciberseguridad si no se gestiona adecuadamente.
Aunque recurrir a varios proveedores tecnológicos puede ayudar a reducir la dependencia de una sola empresa, esta estrategia no es una obligación general para todas las entidades. Sí resulta fundamental contar con mecanismos que permitan mantener o recuperar las operaciones esenciales cuando se producen interrupciones.
El incidente evidencia que la estabilidad de los servicios bancarios digitales no depende únicamente de las entidades financieras, sino también de la infraestructura tecnológica que utilizan. La preparación ante posibles fallas, los planes de contingencia y la capacidad de recuperación son elementos clave para reducir el impacto de este tipo de acontecimientos en los usuarios y en la actividad económica.