Reino Unido, Francia, Alemania y Japón recomiendan a sus habitantes prepararse ante posibles emergencias, mientras Estados Unidos desarrolla un plan para que sus principales bases militares puedan operar hasta 90 días sin suministros externos.
Internacional, 29 de octubre de 2026. — Una serie de recomendaciones emitidas por gobiernos de distintas partes del mundo ha despertado inquietud entre la población, luego de que países como Reino Unido, Francia, Alemania y Japón recomendaran a las familias mantener reservas de alimentos, agua potable, medicamentos y artículos de primera necesidad para enfrentar posibles situaciones de emergencia durante periodos de entre tres y diez días.
El gobierno británico lanzó el pasado 22 de octubre la campaña denominada Be Ready (Prepárate), mediante la cual solicita a los hogares contar con suministros suficientes para mantenerse durante al menos 72 horas sin depender de servicios externos. La recomendación contempla agua embotellada, alimentos no perecederos, linternas, baterías, medicamentos, radios y dinero en efectivo, ante posibles interrupciones del suministro eléctrico, las comunicaciones o el abastecimiento de agua.
La preocupación aumenta al observar que otros países mantienen recomendaciones similares. Alemania aconseja disponer de reservas para diez días, aunque considera que contar con suministros para tres días representa un primer paso importante. Francia promueve equipos de emergencia para 72 horas, mientras que Japón recomienda almacenar provisiones para un mínimo de tres días y, preferentemente, una semana.
Pero lo que más llama la atención ocurre en Estados Unidos. El Pentágono desarrolla la iniciativa FORTRESS, un programa que contempla preparar sus principales instalaciones militares para mantener operaciones esenciales durante al menos 90 días sin depender de redes eléctricas civiles ni de suministros externos de agua, combustible y comunicaciones. De acuerdo con información publicada por Fox News, el objetivo es garantizar la capacidad operativa militar incluso ante un conflicto de gran escala que afecte la infraestructura estadounidense. El plazo de 90 días forma parte de los planes reportados, no de una capacidad ya alcanzada por todas las bases.
Estas medidas se presentan en medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, amenazas de ciberataques, fenómenos climáticos extremos y riesgos de interrupciones en servicios esenciales. La propia Comisión Europea incluyó desde marzo de 2025 la preparación de la población para alcanzar una autonomía mínima de 72 horas dentro de su estrategia de respuesta ante crisis.
Aunque las autoridades insisten en que estas recomendaciones buscan fortalecer la prevención y no constituyen una advertencia de una guerra mundial o catástrofe inminente, la coincidencia de medidas ha generado interrogantes sobre los riesgos que enfrentan las sociedades modernas.
La pregunta que comienza a surgir es inevitable: ¿por qué tantos gobiernos están insistiendo en que sus habitantes estén preparados para sobrevivir varios días sin electricidad, agua o acceso a suministros básicos?
Por ahora, no existe evidencia pública de que estas recomendaciones respondan a una amenaza mundial inmediata. Sin embargo, dejan claro que distintos gobiernos están reforzando sus planes para enfrentar emergencias capaces de alterar profundamente la vida cotidiana.