Daniel Martínez, es un habitante de San Cristóbal, una localidad de Ecatepec, en México, que trabaja día a día en las calles de su pueblo, cuya labor principal es vender dulces a los transeúntes de la zona.

Desafortunadamente, esta tarea es un poco más difícil para el hombre que para una persona común y corriente. ¿La razón? El joven se encuentra en silla de ruedas.
Daniel jamás ha dejado que su discapacidad sea un impedimento para él y para desarrollar su vida. Él cada mañana se levanta con ánimo a trabajar, ya que tiene una importante ayuda: Keily, su adorable perrita.
Este equipo a causado sensación en redes sociales luego de que los grabaran en video y publicaran su caso.

















































