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Después de enfrentar una de las sequías más duras de los últimos años, con presas en niveles críticos y sin condiciones para sembrar cultivos en gran parte del sur del estado, el pronóstico del clima para este domingo 1 y lunes 2 de junio trae un rayo de esperanza para Sonora.

Según los reportes meteorológicos actualizados, Hermosillo tiene un 50% de probabilidad de lluvia el domingo y 40% el lunes, mientras que en Ciudad Obregón se pronostican lluvias con un 35% de probabilidad ambos días. Aunque se trata de porcentajes moderados, el simple hecho de ver lluvia en el pronóstico representa alivio y esperanza para miles de familias, productores y comunidades.

El boletín hidrometeorológico del 23 de mayo muestra con claridad la situación crítica de la Cuenca del Río Yaqui. Las tres principales presas se encuentran en niveles sumamente bajos:

  • Presa Plutarco Elías Calles (Angostura): 56.1 millones de m³, equivalente al 7.4% de su capacidad.
  • Presa Lázaro Cárdenas (El Novillo): 414.7 millones de m³, apenas el 13.7%.
  • Presa Álvaro Obregón (Oviáchic): 440.0 millones de m³, lo que representa solo el 13.6%.

En conjunto, el almacenamiento total es de 910.9 Mm³, es decir, un promedio del 13.0% del total de su capacidad. Además, el acumulado de lluvias en toda la cuenca en este ciclo agrícola es prácticamente nulo (0.0 mm), lo que agrava aún más el panorama.

Como resultado de esta situación, no se autorizaron siembras en este ciclo agrícola 2024-2025, afectando profundamente la economía del Valle del Yaqui y a miles de familias cuya subsistencia depende del campo. Las aportaciones de agua al sistema también son mínimas: apenas 0.74 m³/s en total.

Esta sequía no solo golpea al sector agrícola, sino que también repercute en la calidad del aire, la disponibilidad de agua para uso doméstico e industrial, y agrava la sensación térmica en ciudades como Hermosillo y Ciudad Obregón, donde las temperaturas han superado los 37 y hasta los 40 grados.

En este contexto, la esperanza de lluvia para los primeros días de junio cobra un valor especial. Si bien no resolverá por sí sola la crisis hídrica, podría representar el inicio de un cambio de tendencia climática, que ayude a recargar los mantos freáticos, refrescar el ambiente y, eventualmente, recuperar los niveles de las presas.

Sonora necesita agua. Y si el cielo decide abrirse este fin de semana, será una bendición largamente esperada.