
Un grupo de científicos identificó un tipo de célula inmunitaria del cerebro que podría desempeñar una función importante en la defensa contra el Alzheimer. El hallazgo aporta nuevos datos sobre la manera en que el sistema inmunológico del cerebro responde conforme avanza la enfermedad.
La investigación, publicada en Nature Genetics, analizó más de 830 mil células inmunitarias procedentes de la corteza prefrontal de 1,607 donantes. Los participantes tenían diferentes edades y distintos niveles de alteraciones relacionadas con el Alzheimer, lo que permitió observar los cambios de estas células durante el envejecimiento y la progresión de la enfermedad.
El equipo, encabezado por investigadores de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, estudió principalmente la microglía, células que forman parte de las defensas naturales del sistema nervioso. También fueron analizados macrófagos ubicados alrededor de los vasos sanguíneos del cerebro.
Entre los resultados destacó la presencia de un subtipo de microglía cuya cantidad aumenta conforme progresa el Alzheimer. Los científicos observaron que estas células incrementan su capacidad para recoger y eliminar sustancias potencialmente perjudiciales dentro del tejido cerebral, lo que sugiere que podrían contribuir a protegerlo.
Los investigadores también encontraron que este comportamiento está relacionado con una ruta molecular en la que participan las proteínas TREM2, MITF y GPNMB. Los experimentos realizados con muestras humanas y modelos de ratón señalaron que la actividad de TREM2 es necesaria para conservar las características protectoras de estas células.
El descubrimiento es especialmente relevante porque TREM2 ya se encuentra relacionado con el riesgo genético de desarrollar Alzheimer. Esto podría ayudar a comprender mejor cómo determinadas alteraciones del sistema inmunitario influyen en la aparición y evolución de la enfermedad.
De acuerdo con los investigadores, los resultados podrían servir como punto de partida para futuras estrategias destinadas a fortalecer los mecanismos naturales de defensa del cerebro. Sin embargo, el hallazgo no significa que exista actualmente una cura ni un tratamiento comprobado basado en estas células; se necesitan más investigaciones para determinar si estos mecanismos pueden convertirse en terapias seguras y efectivas para los pacientes.
La investigación también amplía el conocimiento sobre el papel del sistema inmunitario en el Alzheimer y muestra que las células encargadas de defender el cerebro pueden adoptar diferentes funciones a medida que envejece el organismo o avanza la enfermedad.



















































