Europa registra cifra récord de contagios por el virus del Nilo Occidental

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El virus del Nilo Occidental mantiene en alerta a las autoridades sanitarias europeas después de alcanzar el mayor número de infecciones registradas en la Unión Europea. De acuerdo con datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), hasta el 7 de octubre se habían notificado 1.715 contagios adquiridos localmente y 130 fallecimientos durante la temporada de transmisión de este año.

Italia encabeza la lista de países afectados, con 748 casos, seguida de Grecia, con 445, y Francia, con 144. La situación también ha llamado la atención de los especialistas por la detección de contagios en regiones donde la enfermedad había tenido una presencia limitada.

El virus llega a nuevas regiones

La expansión geográfica constituye uno de los principales motivos de preocupación para los expertos. Durante esta temporada, Bélgica notificó sus primeros casos humanos adquiridos localmente, mientras que Países Bajos registró 59 infecciones.

Este panorama refuerza la importancia de estudiar cómo las condiciones ambientales y climáticas influyen en la distribución de los mosquitos transmisores. Aunque estos factores pueden favorecer la presencia del virus en nuevas zonas, su propagación depende también de otros elementos ecológicos y epidemiológicos.

El ECDC advierte que la vigilancia debe mantenerse tanto en personas como en animales, especialmente en aves y caballos, que pueden ayudar a detectar la circulación del virus en una región antes de que se produzcan más infecciones humanas.

¿Cómo se transmite y cuáles son sus efectos?

El virus del Nilo Occidental se transmite principalmente mediante la picadura de mosquitos infectados, sobre todo del género Culex. Las aves participan en su ciclo natural de transmisión, mientras que los seres humanos y los caballos pueden infectarse de manera incidental.

En la mayoría de las personas, la infección no produce síntomas. Cuando aparecen manifestaciones clínicas, pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, cansancio y molestias musculares. En una proporción pequeña de los pacientes, la enfermedad puede afectar al sistema nervioso y provocar complicaciones como meningitis o encefalitis.

Las personas mayores y quienes presentan determinadas condiciones médicas o un sistema inmunitario debilitado tienen un mayor riesgo de desarrollar cuadros graves. Actualmente, no existe un tratamiento antiviral específico ni una vacuna de uso humano ampliamente disponible contra esta infección.

Más casos no significan necesariamente una enfermedad más grave

Aunque las cifras de 2026 superan los registros anteriores de la Unión Europea, el ECDC indicó que, hasta la fecha de su informe, no había señales de que la enfermedad estuviera provocando cuadros más graves que en temporadas previas.

Los 130 fallecimientos equivalen aproximadamente al 7,6 % de los 1.715 casos notificados. Esta proporción corresponde a los casos registrados y no debe interpretarse como el riesgo de muerte de cualquier persona que contraiga el virus, ya que muchas infecciones pasan inadvertidas y los sistemas de vigilancia no identifican todos los contagios.

Las autoridades también advierten que las cifras pueden modificarse conforme se incorporen nuevos diagnósticos y se actualicen los resultados clínicos de los pacientes.

Prevención y vigilancia sanitaria

Ante la expansión del virus, los organismos sanitarios recomiendan reducir la exposición a las picaduras de mosquitos mediante el uso de repelentes autorizados, ropa que cubra brazos y piernas y mosquiteros cuando sean necesarios. También aconsejan eliminar el agua estancada en recipientes y otros espacios donde puedan reproducirse estos insectos.

A nivel institucional, el seguimiento de los casos humanos y animales, la detección temprana de nuevos focos y las campañas de control de mosquitos son medidas fundamentales para reducir el riesgo.

El récord de infecciones registrado en Europa representa un desafío para la salud pública, especialmente por la aparición del virus en nuevas regiones. Las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica para evaluar la evolución de la temporada y adaptar las medidas preventivas conforme se disponga de nuevos datos.