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Pese a que Trump, no usa una mascarilla durante conferencias de prensa, hizo un llamado a toda la población a que se cubran la cara, apuntando que el uso de mascarillas muestra “patriotismo” y puede tener un efecto positivo. Lo hizo después de meses de descalificar el uso del mismo por considerarlos “antihigiénicos”. Hoy se encuentra en aislamiento.

Las conferencias diarias de la Casa Blanca sobre el avance del coronavirus dejaron de organizarse en abril, luego de que el presidente Trump sugiriera que el virus podría tratarse con inyecciones de desinfectante. Y claro, todos recordamos la cara del Dr. Fauci posterior a la declaración del mandatario; Pero dos meses después, en su primera sesión informativa desde aquel polémico comentario, los estadounidenses vieron a un presidente menos espontáneo que hizo eco de las recomendaciones de los altos funcionarios de salud pública de la Casa Blanca cuando dijo: “Probablemente, desafortunadamente la situación irá a peor antes de que mejore”. “Es algo que no me gusta decir”, prosiguió. Comenzaba a mostrar un poco de sensatez, sin embargo se encontraba en un dilema en mostrar debilidad o no, ante su rival Joe Biden que hoy se encuentra con escasos puntos por arriba del mandatario estadounidense en las preferencias de los votantes. Posteriormente Trump declaraba que su país tenía la mas baja tasa de mortalidad que cualquier otro lugar en el mundo, pero según la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos, ocupa el décimo lugar entre los 20 países más afectados, medido por su tasa de mortalidad por la enfermedad. También ha registrado mas de 7 millones de contagios y mas de 200 000 fallecidos. Tanto Boris Johnson como Jair Bolsonaro vivieron las inclemencias del virus al grado de llegar a terapia intensiva el primero y al hospital el segundo. Ninguno utilizaba cubre bocas y desestimaban el virus en sus respectivos países, hoy Trump de 74 años se encuentra en el Hospital y sus médicos dicen se encuentra “bien”. ¿Subirá puntos Trump en las encuestas por estar infectado? y ¿qué sucede si el presidente ya no puede desempeñar sus funciones?, ¿servirá de algo que haga ver que él y Melania son tan cercanos que sufren la enfermedad juntos?. Lo cierto es que ayer por redes se dejó ver una fotografía de el mandatario con la vocera Hope Hicks, quien por cierto también dio positivo a covid pero no se encuentra en hospitalización. Pero ¿cómo está realmente Trump? Según sus médicos y la conferencia que anunciaron un día después de hospitalizarlo, han pasado ya mas de 4 días desde el diagnóstico y esto es importante ya que los primeros 7 a 10 días son los mas importantes para determinar el curso de la enfermedad; el pasado jueves comenzó con tos leve y congestión nasal, posteriormente inicia con fatiga por lo que se decidió su traslado al hospital mas cercano a las afueras de Washington. Un portavoz de la Casa Blanca (Que no es Hope Hicks) explicó en un comunicado en la tarde del viernes que Trump “se encontraba con buen ánimo, tenía síntomas leves y había estado trabajando todo el día”. “Cómo medida de precaución, y siguiendo la recomendación de su doctor y expertos médicos, el mandatario trabajaría desde las oficinas presidenciales de Walter Reed (uno de los hospitales militares más grandes y prestigiosos de Estados Unidos. Es el centro médico al que suelen acudir los presidentes estadounidenses para su revisión anual.) durante los próximos días”. En su primer día de internación recibió dosis de anticuerpos monoclonales y del fármaco antiviral remdesivir como parte de su tratamiento, y aunque no es lo recomendado en las fases iniciales pudo ser provocado como algo que conocemos como el Síndrome del recomendado; muy común en políticos y/o figuras públicas quienes creen que pueden recibir un trato VIP y especial.

El “síndrome del recomendado” se podría definir como la aparición de complicaciones no habituales y de imprevistos, muchos ellos difíciles de explicar, en pacientes concretos en los que la intención es llevar a cabo una atención más esmerada y personalizada ya que son personas de mayor renombre o han sido recomendados por motivos de posición social, fama, parentesco, etc. Es la consecuencia de muchas buenas intenciones que, de manera involuntaria, se acompañan de una actuación poco acertada. En los “recomendados” se procura a dar la misma atención pero con más esmero. De hecho, el mejor modo de prevenir el “síndrome del recomendado” es intentar mantener unas líneas de actuación básicas comunes a todos los enfermos. Y examinar periódicamente la propia conducta ante estos pacientes para detectar y corregir las desviaciones que se puedan introducir en la práctica habitual. Es preciso tomar conciencia de esta realidad para poder ir corrigiéndola, poco a poco. El medio más eficaz para prevenir el “síndrome del recomendado” es intentar mantener las líneas de conducta habituales, similares a las que se tiene con los demás enfermos.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.

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