
Los franceses ya no están obligados a portar desde este lunes un cubrebocas en el trabajo ni a presentar el pasaporte sanitario en restaurantes tras el fin de la mayoría de restricciones anticovid, en un contexto de cautela por un “repunte” de contagios.

Sin embargo, el uso del cubrebocas aún deberá aplicarse durante el trayecto en transporte público y dentro de los centros de salud, donde también deberá presentarse el certificado de vacunación.
La medida, que inicia este 14 de marzo 2022, se da a un mes de que se lleven a cabo las elecciones donde Emmanuel Macron busca reelegirse.



















































