
La forma en que las personas consumen contenido audiovisual está cambiando rápidamente en Estados Unidos. Un nuevo estudio revela que la televisión en vivo ya no es la primera opción para la mayoría de los espectadores, reflejando una transformación profunda en los hábitos de consumo de entretenimiento.
De acuerdo con el reporte Hub Entertainment Research, el porcentaje de personas que afirman que lo primero que encienden cuando quieren ver televisión es la TV en vivo ha caído de manera significativa en los últimos años.
En 2018, el 62% de los espectadores en Estados Unidos señalaba que la televisión en vivo era su primera elección. Sin embargo, esa cifra ha disminuido de forma constante año con año.
Para 2019, el porcentaje bajó a 58%, mientras que en 2020 se ubicó en 57%. La tendencia continuó en 2021, cuando el indicador cayó a 53%, y en 2022 descendió por primera vez por debajo de la mitad de los espectadores, alcanzando 49%.
La caída se volvió aún más pronunciada en los últimos años. En 2023, el porcentaje fue de 46%, en 2024 bajó a 38%, y para 2025 apenas 32% de los espectadores afirmó que la televisión en vivo es lo primero que sintoniza cuando quiere ver contenido.
Esto significa que en apenas siete años la preferencia por la televisión en vivo prácticamente se redujo a la mitad.
Expertos en la industria atribuyen este cambio principalmente al crecimiento acelerado de las plataformas de streaming, que ofrecen contenido bajo demanda, sin horarios fijos y accesible desde múltiples dispositivos como televisores inteligentes, teléfonos móviles y tabletas.
Además, la diversidad de contenidos, la posibilidad de ver series completas sin interrupciones y la personalización de recomendaciones han cambiado radicalmente la experiencia del espectador.
La tendencia confirma que el modelo tradicional de televisión enfrenta uno de sus mayores desafíos en décadas, mientras las plataformas digitales continúan ganando terreno en la atención del público.
Este cambio no solo está transformando la industria del entretenimiento, sino también el mercado publicitario y las estrategias de producción de contenidos a nivel global.
Fuente: Hub Entertainment Research.





















































