Fallece Fortunata, una de las jirafas más longevas del mundo, en Chapultepec

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La jirafa Fortunata murió a los 36 años y cinco meses en el Centro de Conservación de Vida Silvestre de Chapultepec. Durante su vida tuvo al menos 10 crías y llegó a convertirse en una de las ejemplares más longevas de su especie bajo cuidado humano.

La historia de Fortunata llegó a su fin este 19 de septiembre de 2026. La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México informó sobre el fallecimiento de la jirafa, que durante más de tres décadas formó parte del Zoológico de Chapultepec.

Con 36 años y cinco meses, Fortunata se convirtió en la jirafa de mayor edad registrada en la capital mexicana y en una de las más longevas del mundo. Su edad superó ampliamente la expectativa de vida habitual de estos animales.

Una vida dedicada a la reproducción

Fortunata no solamente destacó por su longevidad. A lo largo de su vida reproductiva tuvo al menos 10 crías y posteriormente se convirtió en abuela de varias generaciones.

Uno de sus últimos registros reproductivos ocurrió en 2013, cuando, con 23 años, tuvo a su décima cría, una hembra. En aquel momento, el Zoológico de Chapultepec señaló que las jirafas bajo cuidado humano podían alcanzar alrededor de 28 años, aunque algunos ejemplares pueden superar esa edad.

Su descendencia convirtió a Fortunata en una de las hembras reproductoras más importantes de la historia reciente del recinto.

El cuidado durante su vejez

Durante sus últimos años, el equipo encargado de su atención tuvo que adaptar algunos aspectos de su alimentación y cuidados debido a los cambios propios de la edad.

En 2023, cuando tenía 33 años, la SEDEMA explicó que Fortunata había perdido algunas piezas dentales, por lo que recibía alimentos preparados con una textura más sencilla de consumir. También se realizaban revisiones constantes para detectar cambios en su estado de salud.

Su alimentación podía incluir forraje y complementos diseñados por los especialistas en nutrición y veterinaria del centro. El personal también vigilaba su comportamiento y movilidad, que con los años se habían vuelto más lentos.

Más de tres décadas en Chapultepec

Fortunata permaneció durante décadas bajo el cuidado de especialistas del Centro de Conservación de Vida Silvestre Chapultepec.

La SEDEMA destacó que alcanzar una edad tan avanzada fue posible dentro de un esquema de atención profesional que incluyó cuidados veterinarios, nutricionales y zootécnicos durante buena parte de su vida.

Su cuidador, Alejandro González Torres, había relatado anteriormente que el seguimiento de Fortunata requería especial atención debido a su avanzada edad y que cualquier modificación en su comportamiento era comunicada al equipo veterinario.

Un legado para Chapultepec

Además de su longevidad, Fortunata dejó una importante descendencia y formó parte de la historia del manejo y conservación de jirafas en el recinto.

La SEDEMA señaló que fue madre de al menos 10 crías y abuela de varias generaciones, por lo que su presencia tuvo un impacto importante en la población de jirafas del centro.

Con su fallecimiento, Chapultepec pierde a uno de sus ejemplares más longevos y reconocidos. Para las autoridades ambientales de la capital, la trayectoria de Fortunata representa también el resultado de décadas de atención especializada y seguimiento de una especie que enfrenta diversos desafíos de conservación.

Su historia comenzó hace más de tres décadas y terminó dejando varias generaciones detrás, además del recuerdo de una jirafa que alcanzó una edad extraordinaria para su especie.