Los cometas quizá no fueron los responsables de llevar los ingredientes de la vida a la Tierra, revela estudio

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Una investigación de la Universidad de Cambridge señala que las altas velocidades de impacto habrían destruido gran parte de las moléculas orgánicas transportadas por estos cuerpos celestes. Sin embargo, los científicos no descartan que otros objetos espaciales hayan contribuido al surgimiento de la vida.

La posibilidad de que la vida en la Tierra haya comenzado gracias a sustancias químicas procedentes del espacio ha sido objeto de investigación durante décadas. Sin embargo, un nuevo estudio científico pone en duda que los cometas hayan sido los principales responsables de transportar los componentes necesarios para el desarrollo de los primeros organismos.

La investigación, encabezada por Richard Anslow, quien desarrolló el trabajo durante su doctorado en el Instituto de Astronomía de la Universidad de Cambridge, analizó mediante simulaciones las condiciones que enfrentaron estos cuerpos celestes al chocar contra nuestro planeta hace más de 4 mil millones de años.

Los investigadores realizaron 100 mil simulaciones para reproducir el intenso periodo de impactos que experimentó la Tierra primitiva. En los modelos se consideraron más de 100 mil cometas con diámetros superiores a los 100 metros.

Los resultados mostraron que en el 54 por ciento de los escenarios no se produjo ningún impacto capaz de conservar las moléculas orgánicas estudiadas. En el 46 por ciento restante se registró al menos un evento exitoso, aunque fueron muy pocos los casos en los que se consiguieron hasta tres impactos.

De acuerdo con Anslow, las condiciones de la superficie terrestre durante aquella época hicieron que la posibilidad de recibir ingredientes orgánicos intactos mediante cometas fuera considerablemente baja.

La velocidad de los impactos habría destruido las moléculas

Uno de los principales obstáculos identificados por los científicos fue la enorme velocidad con la que los cometas llegaban a la Tierra.

Al entrar en contacto con la superficie, estos objetos liberaban grandes cantidades de energía, provocando temperaturas y presiones extremas. Estas condiciones podían descomponer las sustancias orgánicas que transportaban antes de que tuvieran oportunidad de participar en procesos químicos relacionados con el origen de la vida.

El análisis se concentró especialmente en el cianuro de hidrógeno (HCN), un compuesto químico identificado en diferentes cometas, entre ellos el Halley y el Hale-Bopp.

Esta sustancia resulta de interés para los investigadores porque puede participar en reacciones químicas que producen moléculas importantes para la química prebiótica, es decir, los procesos químicos anteriores a la aparición de los primeros seres vivos.

Sin embargo, los científicos consideran que incluso si algún cometa hubiera conseguido conservar parte de este compuesto durante un impacto, su concentración podría haber sido insuficiente para favorecer las reacciones necesarias. Además, su llegada a los océanos habría representado otro problema debido a su disolución en el agua.

El origen de la vida también requiere otros elementos y sustancias, incluidos compuestos de fósforo y azufre, por lo que transportar únicamente cianuro de hidrógeno no habría sido suficiente.

Los asteroides aparecen como una alternativa

Aunque los resultados reducen la posibilidad de que los cometas fueran una fuente importante de moléculas orgánicas, no eliminan la participación de otros cuerpos espaciales.

Una de las alternativas que ha despertado interés es la llegada de materiales mediante asteroides. Estos objetos suelen desplazarse a velocidades de impacto diferentes y algunos contienen una amplia variedad de compuestos relacionados con la química de la vida.

Las muestras recuperadas de los asteroides Bennu y Ryugu han proporcionado evidencia de la presencia de numerosos aminoácidos y otras sustancias orgánicas. Estos descubrimientos fortalecen las investigaciones sobre la posibilidad de que los materiales espaciales contribuyeran al inventario químico de la Tierra primitiva.

Otra explicación plantea que las condiciones del propio planeta pudieron favorecer la formación natural de moléculas orgánicas mediante reacciones químicas entre sustancias presentes en los océanos, la atmósfera y la superficie terrestre.

Esta hipótesis, conocida popularmente como la teoría de la sopa primordial, sostiene que los componentes básicos de la vida pudieron desarrollarse sin necesidad de llegar directamente desde el espacio.

Marte también podría entrar en la investigación

El estudio abre una posibilidad adicional relacionada con Marte. Según Anslow, las condiciones de impacto en el planeta rojo pudieron ser más favorables para conservar determinadas moléculas orgánicas transportadas por cometas.

Esto se debe a que Marte tiene una masa menor que la Tierra y se encuentra más alejado del Sol, circunstancias que influyen en las velocidades con las que los objetos espaciales pueden alcanzar su superficie.

Por esa razón, algunos impactos que habrían destruido gran parte del cianuro de hidrógeno en la Tierra podrían haber permitido una mayor conservación de este compuesto en Marte.

La hipótesis resulta relevante para las investigaciones sobre la posible existencia de vida antigua en el planeta rojo, aunque todavía no demuestra que los cometas hayan aportado los ingredientes necesarios para que surgieran organismos marcianos.

Los científicos no descartan la participación de los cometas

Pese a las conclusiones de las simulaciones, otros especialistas consideran que todavía existen aspectos que deben estudiarse antes de descartar completamente la participación de estos cuerpos celestes.

Queenie Chan, investigadora de la Universidad Royal Holloway de Londres, señaló que algunas sustancias transportadas por los cometas podrían experimentar transformaciones químicas antes de llegar a la superficie terrestre.

Estas reacciones podrían generar compuestos más resistentes a las altas temperaturas y, por lo tanto, aumentar las posibilidades de que determinados materiales orgánicos sobrevivieran al impacto.

Por su parte, Nicolle Zellner, profesora de Física del Albion College, reconoció que los resultados ofrecen parámetros importantes para comprender las probabilidades de supervivencia de las moléculas, aunque considera que todavía no es posible eliminar por completo a los cometas de las explicaciones sobre el origen de la vida.

La investigación no resuelve definitivamente cómo apareció la vida en nuestro planeta, pero aporta nuevos elementos para evaluar las diferentes hipótesis científicas. Mientras continúan los estudios sobre asteroides, cometas y otros entornos planetarios, los investigadores buscan reconstruir las condiciones químicas que hicieron posible uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la Tierra.