Japón pone en marcha una misión histórica para explorar las lunas de Marte y traer muestras a la Tierra

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La misión MMX, encabezada por la agencia espacial japonesa JAXA, busca investigar el origen de Fobos y Deimos. El proyecto incorpora un vehículo robótico desarrollado por Francia y Alemania y contempla el regreso de material extraterrestre en 2031.

La exploración del sistema marciano entra en una nueva etapa con el lanzamiento de la misión Martian Moons eXploration (MMX), un proyecto liderado por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) que pretende obtener información inédita sobre las dos lunas de Marte: Fobos y Deimos.

La nave despegó el 19 de octubre de 2026 desde el Centro Espacial de Tanegashima, Japón, a bordo de un cohete H3. Su recorrido contempla aproximadamente un año de viaje antes de llegar al entorno del planeta rojo, donde comenzará una serie de investigaciones científicas.

Uno de los propósitos fundamentales de esta expedición es conocer cómo se formaron los satélites marcianos y qué relación tienen con la evolución del planeta y del sistema solar.

Un robot europeo explorará la superficie de Fobos

Como parte de la misión viajará Idefix, un pequeño vehículo de exploración construido mediante la colaboración entre el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES) y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

El robot tiene previsto descender sobre Fobos alrededor de 2028 o 2029, donde realizará observaciones durante aproximadamente 100 días. Su trabajo consistirá en estudiar las características del terreno y recopilar información sobre la composición y las propiedades de la superficie.

Esta participación europea representa un avance en el desarrollo de tecnología capaz de operar en cuerpos celestes con condiciones gravitatorias muy diferentes a las de la Tierra.

Fobos y Deimos, piezas clave para comprender Marte

La investigación se concentrará principalmente en Fobos, aunque la nave también realizará observaciones de Deimos.

Los científicos buscan determinar si ambas lunas se originaron a partir de materiales expulsados durante un antiguo impacto contra Marte o si, por el contrario, se trata de asteroides que quedaron atrapados por la gravedad del planeta.

Resolver esta incógnita ayudaría a comprender mejor la formación y evolución del sistema marciano, además de aportar información sobre la distribución de materiales como el agua y los compuestos orgánicos en el sistema solar.

El regreso de muestras está previsto para 2031

Uno de los momentos más importantes del proyecto será la recolección de material de Fobos. La nave principal tiene previsto descender sobre su superficie y obtener al menos 10 gramos de muestras que posteriormente serán transportadas a la Tierra.

El retorno está programado para 2031, cuando una cápsula ingresará en la atmósfera terrestre y será recuperada en Australia.

El análisis de estos materiales permitirá utilizar instrumentos de laboratorio para investigar su composición con mayor precisión que mediante observaciones realizadas exclusivamente desde el espacio.

Un desafío tecnológico para la exploración espacial

La misión también representa una oportunidad para desarrollar nuevas capacidades de navegación, comunicación y operación autónoma a grandes distancias.

La baja gravedad de Fobos supone dificultades particulares para el desplazamiento y la estabilidad de los equipos. A esto se suma el tiempo que tardan las señales en viajar entre la Tierra y Marte, por lo que los sistemas deben ejecutar determinadas operaciones sin depender de instrucciones inmediatas desde los centros de control.

Con la misión MMX, Japón y sus colaboradores internacionales buscan ampliar el conocimiento científico sobre las lunas marcianas y desarrollar tecnologías que puedan utilizarse en futuras expediciones.

Los resultados podrían aportar nuevas pistas sobre la historia del planeta rojo y ayudar a preparar próximas misiones de exploración del entorno marciano.