Slider

La capital alemana, con 40,5 casos por cada 100.000 habitantes registrados en los últimos siete días se ha convertido en uno de los focos de contagio, lo que ha provocado el anuncio de nuevas restricciones, en particular relacionadas con el ocio nocturno. A partir del próximo sábado y hasta final de octubre, los bares y las tiendas deberán cerrar entre las once de la noche y las seis de la mañana. Las farmacias y las gasolineras quedan excluidas de la restricción, pero no se podrá vender alcohol durante esas horas.

En esa franja horaria nocturna se restringen también los contactos. Los encuentros se reducen durante la noche a un máximo de cinco personas. En el ámbito privado, el número máximo será de 10 personas.

Las autoridades de Berlín, una de las capitales mundiales del ocio nocturno, han recibido críticas por parte de políticos del Gobierno federal, incluido el ministro de Sanidad, Jens Spahn, por su gestión de la crisis en las últimas semanas. La capital acumula récord de infecciones, con más de 288 el martes y cuatro distritos han superado el umbral de 50 positivos en siete días por cada 100.000 habitantes, lo que les convierte en “zonas de riesgo”, según el baremo alemán. Algunos Länder han impuesto incluso cuarentenas para viajeros procedentes de los distritos más afectados de Berlín. En el Bundestag, la mascarilla es obligatoria desde el pasado sábado.

Comentarios