
Adiós al “súper peso”: el dólar cierra 2024 a 20.78 pesos, marcando una depreciación del 22.8%
El llamado “súper peso” mexicano, que durante gran parte de 2023 mostró una fortaleza histórica frente al dólar, terminó 2024 con una pérdida significativa de su valor. La moneda cerró el año en 20.78 pesos por dólar, lo que representa una depreciación del 22.8% en comparación con el cierre del año anterior.
De la fortaleza a la corrección
Durante 2023, el peso mexicano se ganó el apodo de “súper peso” gracias a su desempeño frente al dólar, alcanzando niveles cercanos a los 17 pesos por unidad. Factores como la estabilidad macroeconómica, las altas tasas de interés del Banco de México y un flujo constante de remesas y exportaciones apuntalaron a la moneda. Sin embargo, 2024 trajo consigo una combinación de desafíos internos y externos que revirtieron esta tendencia.
Factores clave de la depreciación
- Política monetaria en Estados Unidos: La Reserva Federal mantuvo una postura restrictiva, con altas tasas de interés que fortalecieron al dólar frente a otras monedas, incluido el peso.
- Incertidumbre económica global: La desaceleración de economías clave, como China, y tensiones geopolíticas incrementaron la aversión al riesgo en mercados emergentes.
- Presiones internas: En México, el clima político previo a las elecciones presidenciales de 2024 generó incertidumbre, afectando la confianza de los inversionistas extranjeros.
- Débil crecimiento económico: Aunque México logró evitar una recesión, el crecimiento fue menor al esperado, afectando la percepción de su estabilidad financiera.
Impacto para los mexicanos
La depreciación del peso frente al dólar tiene implicaciones directas en la economía:
- Aumento en el costo de productos importados, como electrónicos, medicamentos y alimentos procesados.
- Presión inflacionaria en bienes y servicios, especialmente en un entorno global donde los precios de energía y alimentos han sido volátiles.
- Mayor costo de la deuda externa, tanto pública como privada, que impacta las finanzas gubernamentales y empresariales.
El panorama para 2025
Aunque el cierre de 2024 marcó un retroceso significativo, analistas prevén que la moneda mexicana podría estabilizarse en 2025, dependiendo de factores como:
- La política monetaria del Banco de México.
- La claridad de las políticas económicas del nuevo gobierno tras las elecciones.
- El desempeño de la economía global, particularmente en Estados Unidos, el principal socio comercial de México.
Conclusión
El fin del “súper peso” deja un recordatorio de la volatilidad inherente a los mercados financieros y las monedas emergentes. A pesar de este revés, la economía mexicana sigue contando con pilares sólidos, como el comercio exterior y las remesas, que podrían ayudar a mitigar los efectos de esta depreciación. Sin embargo, 2024 será recordado como un año de ajuste para el peso y un llamado de atención para mantener la estabilidad económica frente a un entorno global incierto.


















































