Descubren una nueva especie de mono con “cara de máscara” en la República Democrática del Congo

72
0
Captura de pantalla 2026-07-05 a la(s) 14.23.59
previous arrow
next arrow

Un equipo internacional de científicos anunció el descubrimiento de una nueva especie de mono en las regiones remotas de la República Democrática del Congo. El primate, denominado Colobus congoensis y conocido por las comunidades locales como Likweli, se distingue por su pelaje negro y las manchas anaranjadas que rodean su boca y nariz, rasgo que le da la apariencia de portar una máscara.

El hallazgo representa la quinta especie de mono descubierta en África en los últimos 75 años y constituye un importante avance para el conocimiento de la biodiversidad del continente.

El primer registro de esta especie ocurrió en 2008, cuando investigadores lograron fotografiar a un ejemplar, aunque la imagen era parcialmente borrosa. Posteriormente, diversas expediciones regresaron a la zona para obtener mejores registros fotográficos y realizar estudios genéticos, morfológicos y acústicos.

Los análisis confirmaron que Colobus congoensis pertenece a un linaje evolutivo distinto, cuyo pariente más cercano habría divergido hace aproximadamente entre cuatro y cinco millones de años, lo que respalda su reconocimiento como una nueva especie.

El estudio fue realizado por especialistas de la Universidad Atlántica de Florida, la Fundación de Investigación de Vida Silvestre Lukuru, la Universidad de Yale, la Universidad de la Ciudad de Nueva York, el Parque Nacional Lomami y la Sociedad Zoológica de Frankfurt.

Además de su apariencia, el Likweli presenta características propias en su comunicación. Aunque sus rugidos son similares a los de otros monos colobos africanos, los investigadores identificaron una estructura acústica diferente, lo que refuerza su singularidad biológica.

Las comunidades de ocho aldeas de la región ya conocían a este primate desde hace generaciones y lo llaman Likweli o kasaba nkoni, expresión que significa “el que sacude las ramas”. Este conocimiento tradicional fue de gran ayuda para los científicos durante las investigaciones de campo.

Entre 2018 y 2022, los investigadores documentaron 114 avistamientos de la especie en un área aproximada de 1,700 kilómetros cuadrados, información que permitirá ampliar los estudios sobre su distribución, comportamiento y estado de conservación.

Los especialistas consideran que este descubrimiento resalta la importancia de proteger los bosques tropicales de la cuenca del Congo, una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta y hogar de numerosas especies que aún permanecen poco estudiadas.