Tres hábitos relacionados con la salud vascular podrían favorecer más años de vida sin demencia

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Cuidar la salud cardiovascular durante la mediana edad podría estar relacionado con una vida más prolongada sin demencia. Esa es una de las conclusiones de una investigación basada en datos del estudio de Riesgo de Aterosclerosis en Comunidades, conocido como ARIC.

El trabajo, publicado en Neurology Open Access, de la Academia Estadounidense de Neurología, analizó la relación entre tres factores de riesgo vascular y el tiempo que las personas permanecían libres de demencia.

Los investigadores observaron que quienes no presentaban hipertensión, no tenían diabetes y no fumaban estaban asociados con una expectativa de casi 13 años adicionales de vida sin demencia, en comparación con quienes acumulaban estos factores de riesgo.

Seguimiento durante más de dos décadas

Para realizar el análisis, los científicos estudiaron a 12.409 participantes. La edad promedio al comenzar la investigación era de 56 años y ninguno tenía antecedentes de demencia en ese momento.

Los participantes fueron evaluados teniendo en cuenta tres condiciones consideradas relevantes para la salud vascular: presión arterial elevada, diabetes y consumo de tabaco. Posteriormente, los investigadores realizaron un seguimiento durante un promedio de 26 años.

El objetivo fue determinar cómo la presencia o ausencia de estos factores se relacionaba con los años de vida que transcurrían antes de la aparición de la demencia.

Los resultados sugieren que mantener una buena salud vascular en la mediana edad puede estar relacionado con una mayor supervivencia libre de demencia. Esto resulta especialmente relevante debido al impacto que tiene esta enfermedad tanto en las personas afectadas como en sus familias y en los sistemas de salud.

Una asociación, no una causa demostrada

Los autores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio encontró una relación estadística entre los factores analizados y los años de vida sin demencia, pero no demuestra que controlar la presión arterial, evitar la diabetes o no fumar provoque directamente que la enfermedad aparezca más tarde.

La investigación cobra importancia porque la demencia representa uno de los principales desafíos de salud pública y actualmente existen opciones limitadas para modificar de manera efectiva el avance de muchas de sus formas.

Los resultados refuerzan, por tanto, la importancia de prestar atención a los factores de riesgo vascular desde la mediana edad. Mantener una presión arterial adecuada, prevenir o controlar la diabetes y evitar el consumo de tabaco son medidas relacionadas con la salud cardiovascular que también podrían estar vinculadas con un mayor tiempo de vida sin demencia.

El estudio fue desarrollado por investigadores vinculados al proyecto ARIC y aporta nuevos datos sobre la posible relación entre la salud vascular y el envejecimiento cognitivo.