
Las aguas del suroeste de Inglaterra están experimentando un fenómeno poco habitual: una presencia extraordinariamente elevada de pulpo común (Octopus vulgaris). El incremento, observado con especial intensidad desde 2025, ha modificado las actividades pesqueras y también está generando cambios en las relaciones entre distintas especies marinas.
La situación ha sido estudiada por investigadores de la Marine Biological Association, Plymouth Marine Laboratory y la Universidad de Plymouth. Sus trabajos indican que el aumento de estos cefalópodos no se limita a avistamientos aislados, sino que ha alcanzado una magnitud considerada excepcional para las aguas británicas.
Un fenómeno relacionado con las condiciones del mar
El pulpo común forma parte de la fauna marina del Reino Unido, aunque normalmente aparece en cantidades mucho menores que en regiones más cálidas. La situación cambió notablemente durante 2025, cuando pescadores, buzos y científicos comenzaron a registrar cantidades inusuales de ejemplares frente a las costas de Devon y Cornualles.
Los investigadores relacionan este crecimiento con las condiciones ambientales favorables de los últimos años, entre ellas temperaturas del mar superiores a las habituales y condiciones que pudieron favorecer la reproducción y supervivencia de los animales jóvenes. El estudio científico sobre el fenómeno señala que el éxito reproductivo dentro de aguas británicas pudo contribuir de manera importante al aumento observado.
El incremento fue tan marcado que 2025 llegó a ser descrito como un año excepcional para la especie en las costas del sur de Inglaterra. Wildlife Trusts estimó que alrededor de 233.000 pulpos fueron capturados en aguas británicas durante ese año, unas 13 veces más de lo esperado normalmente en determinadas zonas.
Consecuencias para la pesca
El crecimiento de la población también ha provocado dificultades para algunos pescadores especializados en crustáceos. Los pulpos pueden entrar en las nasas destinadas a capturar cangrejos y langostas y alimentarse de los animales que se encuentran dentro.
Por esta razón, algunos pescadores han comenzado a dirigir parte de su actividad hacia la captura de pulpos. En 2025, los desembarques aumentaron de manera extraordinaria en comparación con los años anteriores, y durante 2026 el fenómeno continuó siendo objeto de seguimiento por las autoridades británicas.
El impacto no es igual para todos. Mientras algunos pescadores han encontrado una nueva fuente de ingresos gracias a la abundancia de pulpos, quienes dependen principalmente de especies como el cangrejo, la langosta o las vieiras enfrentan mayores dificultades debido a la presión adicional sobre sus capturas.
El fenómeno se extiende por las costas británicas
Las observaciones científicas también indican que la presencia elevada de pulpos no se ha quedado únicamente en el suroeste de Inglaterra. Durante 2026 se han registrado ejemplares en zonas de Gales y hasta Escocia, lo que ha llevado a los investigadores a estudiar si el episodio podría representar un cambio más duradero en la distribución de la especie.
Ante la situación, la Marine Management Organisation creó un sistema específico para recopilar información sobre avistamientos y desembarques. El organismo publica datos actualizados sobre las capturas de pulpo y otros mariscos, además de coordinar investigaciones y trabajar con pescadores y científicos.
Un cambio que los científicos siguen vigilando
Los especialistas todavía investigan cuánto tiempo podría mantenerse esta abundancia y cuáles serán sus consecuencias a largo plazo. El aumento de una especie puede modificar las relaciones entre depredadores y presas y afectar tanto a la actividad pesquera como al funcionamiento de los ecosistemas costeros.
De hecho, científicos de la Marine Biological Association continúan documentando nuevas interacciones entre los pulpos y otros animales marinos. En agosto de 2026, investigadores informaron sobre observaciones poco habituales de pulpos comunes en la costa de Devon, mientras continúan estudiando las consecuencias ecológicas del fenómeno.
Por ahora, más que una “plaga” en sentido científico, los investigadores describen el fenómeno como un aumento o proliferación excepcional de pulpo común. Su evolución durante los próximos años permitirá determinar si se trata de un episodio temporal relacionado con las condiciones ambientales o de un cambio más permanente en las aguas británicas.






















































