
Meta, la empresa propietaria de Facebook e Instagram, llegó a un acuerdo con autoridades de Estados Unidos para poner fin a una importante disputa judicial relacionada con el impacto de sus plataformas en niños y adolescentes.
El pacto contempla pagos que podrían alcanzar los 18.000 millones de dólares durante la próxima década. De esa cantidad, alrededor de 16.700 millones corresponden a un acuerdo con 47 estados, Washington D. C. y varios territorios estadounidenses.
Las demandas sostenían que Meta había diseñado algunas funciones de sus redes sociales para mantener a los menores conectados durante largos periodos y que la compañía no había informado adecuadamente sobre determinados riesgos para los usuarios jóvenes. Meta, por su parte, no reconoció haber cometido irregularidades al aceptar el acuerdo.
Nuevos límites para los adolescentes
Como parte del pacto, Facebook e Instagram tendrán que aplicar nuevas restricciones para los usuarios adolescentes en Estados Unidos.
Una de las principales medidas establece un máximo de dos horas diarias de uso, aunque los padres podrán autorizar tiempo adicional. También se contempla impedir el acceso durante la noche, entre las 00:00 y las 6:00 horas, salvo que exista autorización de los padres.
Además, Meta reducirá gran parte de las notificaciones durante el horario escolar, entre las 8:00 y las 15:00 horas, y reforzará los mecanismos destinados a impedir que los menores accedan a contenidos que no son apropiados para su edad.
El acuerdo podría influir en otras plataformas
El caso tiene relevancia más allá de Meta, ya que las medidas podrían ejercer presión sobre otras compañías como TikTok, YouTube y Snapchat para que adopten protecciones similares para los menores.
Una parte del dinero acordado depende precisamente de que otras plataformas implementen determinadas medidas. Por ello, el acuerdo podría convertirse en un referente para futuras demandas y regulaciones relacionadas con la seguridad de los menores en internet.
Un cambio importante en las redes sociales
Aunque el acuerdo no obliga a Meta a eliminar funciones como las recomendaciones personalizadas o la publicidad dirigida, sí representa un cambio significativo en la manera en que Facebook e Instagram podrán ser utilizados por adolescentes en Estados Unidos.
El dinero entregado por la empresa será destinado, según cada estado, a diferentes fines, incluidos programas relacionados con la salud mental infantil, actividades para jóvenes y educación sobre el uso responsable de la tecnología.
El acuerdo pone fin a una parte importante de la batalla legal entre Meta y las autoridades estadounidenses, aunque la compañía todavía enfrenta otros procesos judiciales relacionados con los posibles efectos de sus plataformas sobre los menores.






















































