Una madre consiguió su propia casa gracias a un proyecto que convirtió plástico reciclado en bloques

33
0
ESS VERANO BANNERS PORTALES GOB SON_728x90
previous arrow
next arrow

Después de casi una década de ahorro, Cindy Mora logró comprar un terreno en Alajuelita, Costa Rica, con la intención de construir un hogar para ella y su hijo. Sin embargo, después de adquirir el terreno, no contaba con suficiente dinero para levantar la vivienda.

La situación cambió gracias a un proyecto en el que participaron varias organizaciones y voluntarios. La iniciativa permitió construir una casa utilizando 850 bloques elaborados con plástico reciclado, dando una nueva utilidad a materiales que normalmente podrían terminar como residuos.

Más de siete toneladas de plástico reutilizado

Para fabricar los bloques utilizados en los muros se aprovecharon aproximadamente 7,5 toneladas de residuos plásticos, entre ellos botellas, bolsas, envases y otros productos.

Los módulos fueron diseñados para ensamblarse mediante un sistema de encaje, lo que facilitó el montaje de las paredes. A pesar de utilizar plástico reciclado en los muros, la vivienda también necesitó elementos convencionales como cimentación, techo, instalaciones eléctricas y sanitarias, puertas y ventanas.

Una vez terminada, la casa recibió revestimientos y pintura, por lo que desde el exterior tiene una apariencia similar a la de una vivienda tradicional.

El apoyo de organizaciones y voluntarios

La construcción fue posible mediante la colaboración de organizaciones como Hábitat para la Humanidad, Procter & Gamble, Urbarium y Ekojunto. Además, trabajadores y voluntarios aportaron más de 800 horas de trabajo durante el proyecto.

El objetivo no fue solamente proporcionar una vivienda a Cindy y su hijo. El proyecto también buscó demostrar que ciertos residuos plásticos pueden convertirse en materiales útiles para la construcción y contribuir a modelos de economía circular.

Una alternativa para aprovechar los residuos

La experiencia de Cindy muestra cómo una necesidad social puede combinarse con una propuesta ambiental. En lugar de utilizar únicamente materiales tradicionales, el proyecto incorporó plástico recuperado como parte de los elementos de construcción.

Aunque esta vivienda no significa que todas las casas puedan construirse únicamente con plástico reciclado, sí representa un ejemplo de cómo la innovación y el trabajo comunitario pueden buscar nuevas formas de aprovechar los residuos.

Después de años de ahorrar para conseguir un terreno, Cindy finalmente pudo convertirlo en un hogar. Al mismo tiempo, el proyecto dio una segunda oportunidad a toneladas de plástico que podían haber terminado como desechos.