Crece la preocupación de los estadounidenses por el avance de la inteligencia artificial

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La inteligencia artificial continúa incorporándose a diferentes aspectos de la vida cotidiana, pero su expansión también genera dudas entre la población de Estados Unidos. Una encuesta del Pew Research Center muestra que la preocupación por esta tecnología supera al entusiasmo entre una parte importante de los adultos.

De acuerdo con el estudio, realizado en junio de 2025, la mitad de los adultos estadounidenses afirmó sentirse más preocupada que entusiasmada por el aumento del uso de la inteligencia artificial en la vida diaria. En contraste, 10% manifestó tener una postura principalmente entusiasta, mientras que 38% señaló experimentar ambas emociones por igual.

Temor ante los efectos de la IA

La percepción de la inteligencia artificial no se limita a si las personas consideran positiva o negativa la tecnología. Una de las principales preocupaciones está relacionada con sus posibles consecuencias para el empleo y diferentes áreas de la sociedad.

Pew Research Center también encontró que los estadounidenses tienen opiniones más cautelosas sobre el impacto que la IA podría tener en los próximos años. Esta percepción contrasta con la de especialistas en inteligencia artificial, quienes suelen mostrar una actitud más optimista respecto a sus posibles beneficios.

Los jóvenes también muestran mayor cautela

El cambio de percepción también se ha observado entre los adultos jóvenes. Datos más recientes de Pew muestran que 55% de los estadounidenses menores de 30 años se sienten más preocupados que entusiasmados por la IA, un aumento considerable respecto de años anteriores. Además, 73% de este grupo considera que la inteligencia artificial podría reducir las oportunidades laborales durante las próximas dos décadas.

Estos resultados muestran que, mientras la inteligencia artificial avanza rápidamente y encuentra nuevas aplicaciones, una parte importante de la población pide mayor claridad sobre sus consecuencias. El debate ya no se centra únicamente en las posibilidades que ofrece la tecnología, sino también en cómo afectará al trabajo, la sociedad y la vida cotidiana.