
Una investigación internacional sobre la capacidad de desplazamiento de las arañas encontró diferencias sorprendentes entre especies. Entre los ejemplares analizados destaca Heteropoda jugulans, una araña cazadora de Australia que alcanzó una velocidad máxima cercana a los 3,6 metros por segundo durante las pruebas.
El estudio fue realizado por investigadores vinculados con el Imperial College London y otras instituciones. Para conocer qué características permiten a algunas arañas desplazarse con mayor rapidez, los científicos reunieron información de 258 especies, pertenecientes a 64 familias diferentes.
Una comparación a gran escala
El equipo encabezado por Shreyas Kuchibhotla combinó mediciones obtenidas directamente con registros procedentes de investigaciones anteriores. De esta manera pudo comparar el rendimiento de especies con tamaños y formas corporales muy diferentes.
Los resultados mostraron que el tamaño influye en la velocidad, pero no es el único factor importante. Algunas arañas consiguen un rendimiento considerablemente superior al que podría esperarse únicamente por su masa corporal.
Al analizar las características físicas de los animales, los investigadores encontraron una relación especialmente clara entre la velocidad y la longitud relativa de las patas. Las especies con extremidades proporcionalmente más largas tendieron a presentar mejores velocidades máximas.
No todo depende de tener patas delgadas
Uno de los resultados interesantes del estudio fue que la delgadez de las patas no apareció como un factor determinante de la velocidad una vez considerados otros aspectos, como el tamaño corporal y el parentesco evolutivo.
Esto significa que una araña no necesariamente necesita tener patas extremadamente finas para ser una buena corredora. La proporción entre las dimensiones de su cuerpo y la longitud de sus extremidades parece tener mayor importancia.
Los investigadores también observaron que la historia evolutiva de las especies influye en su capacidad para correr. Es decir, algunas características relacionadas con la velocidad pueden estar vinculadas tanto con la anatomía como con el linaje al que pertenece cada araña.
Una mirada diferente al movimiento de las arañas
El trabajo permite comprender mejor por qué algunas arañas son capaces de desplazarse rápidamente mientras otras dependen de estrategias distintas para conseguir alimento y sobrevivir.
Los autores señalan que estudiar la velocidad junto con la anatomía, la evolución y el comportamiento puede ayudar a explicar cómo diferentes especies han desarrollado distintas formas de locomoción.
Más que establecer únicamente cuál es la araña más rápida, la investigación busca entender qué características físicas y evolutivas hacen posible alcanzar grandes velocidades en un grupo de animales tan diverso.
El estudio, titulado Evolutionary biomechanics of maximum running speed in spiders (Araneae), fue publicado como preprint en bioRxiv en junio de 2026.





















































