Slider

Un matrimonio de jubilados israelíes aprovechó cuatro semanas de confinamiento al comienzo de la pandemia (entre febrero y marzo) para construir una máquina ‘inútil’. Ahora este dispositivo, que mide dos metros de alto y efectivamente funciona sin ejecutar ningún trabajo útil, se expone en el Museo de Ciencia Bloomfield de Jerusalén.

“Mi mamá es maestra de escuela jubilada”, relató en un reciente comentario Didi Vardi, el hijo de estos dos ancianos, quien hace 10 meses publicó el primer video de este artefacto fruto del autoaislamiento. “Mi papá era mecánico, trabajador de la construcción y luego propietario de una ferretería. Reunió su colección intercambiando herramientas viejas”.

Precisamente esta colección de ruedas, martillos, macetas, garlopas y cadenas, entre otras herramientas disponibles que ya no servían a la familia, fue transformada en componentes de esta máquina. El padre, Yedidya Vardi, aficionado durante décadas a inventar toda clase de máquinas inútiles y ya había construido varias con la misma estructura, detalla el usuario.

Comentarios