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Asalto al Cuartel Madera, en Chihuahua.- Acción de armas que tuvo efecto en 1965 y dio pie al nacimiento de la Liga Comunista 23 de Septiembre, ocho años después.- Jóvenes sedientos de justicia y libertad lucharon por sus ideales.- Libro “Comandante Baiburín”, de José Adalberto Gaxiola Mendívil.

Bernardo Elenes Habas

El asalto al Cuartel Madera de Chihuahua, el 23 de septiembre de 1965, fue semilla que convirtió en espiga combatiente a una generación de jóvenes sedientos de justicia y libertad para su Patria.

Asalto alcuartel Madera, 1965

Hoy se cumplen 56 años de esa temeraria decisión de un grupo integrado por trece guerrilleros, comandados por el profesor rural Arturo Gámiz García, y el médico Pablo Gómez Ramírez.

Rememoro y le entrego, la crónica que escribí hace tiempo:

Era la madrugada del jueves 23 de septiembre de 1965.

Las sombras no se disipaban. El alba, apenas se presentía con el canto lejano de los gallos.

La humedad se respiraba en el ambiente, por las torrenciales lluvias caídas un día antes.

Un comando guerrillero, integrado por una docena de maestros, estudiantes, líderes campesinos, se movía en la oscuridad, teniendo como objetivo inmediato tomar el Cuartel Madera, en Chihuahua.

Era un día como hoy, de hace 56 años, cuando las armas mínimas, pero fortalecidas con el valor de un puñado de soñadores, se disponían a cambiar desde Chihuahua, desde el Cuartel Madera, desde su juventud, desde su ideal generoso oficiando un ceremonial breve e íntimo, depositando un beso con amor de centinelas en las puertas de sus casas, asegurando que marchaban dispuestos a cambiar el rumbo de la Patria, sin saber si volverían.

Comandante Baiburin

Pero volvieron. Porque su sangre acribillada, humedeciendo una fosa común ante el gobernador de Chihuahua, Práxedes Giner Durán, que gritaba, colérico,mientras arrojaban los cuerpos de los jóvenes a la sepultura, “¡Denles, tierra, hasta que se harten!”, comenzaba, desde ese día, a dar frutos.

Eso ocurrió hace 56 años. Después se sucedieron movimientos relampagueantes que incendiaron la conciencia de una juventud pensante, inteligente, actuante. Que leía, escribía, compartía, aunque con ello firmaba sentencia de muerte, perseguida por Miguel Nazar Haro, por el Ejército, por el CISEN.

Lo recuerdo bien. En la casa que el cajemense y amigo desde la infancia Fernando Salinas Mora tenía en Guadalajara, se reunieron los representantes de grupos, en su mayoría estudiantes, un 15 de marzo de 1973. Llevaban la voz señera Ignacio Arturo Salas Obregón. El objetivo era organizar al Frente Estudiantil Revolucionario, los Procesos, los Lacandones, Brigada Emiliano Zapata, los Enfermos de la Universidad de Sinaloa, los Vikingos, Comando Arturo Gámiz, Los Guajiros, Los Macías, Grupo Oaxaca, en una asamblea de conciencias hermanas, para darle vida a una confederación de movimientos armados, de tal manera que conjugaran esfuerzos.

Fue la propuesta de Fernando Salinas Mora (El Richard), la que llenó el ambiente, siendo aceptada, porque sus luces eran en el sentido de que se retomara el símbolo de la fecha del asalto al Cuartel Madera, y existiendo ya el Grupo 23 de Septiembre en Chihuahua y en Cajeme, se le diera el nombre de Liga Comunista 23 de Septiembre. Se aceptó. Y así se reorganizó, con un objetivo central teórico y práctico, la guerrilla urbana y rural en México.

Esto, es parte de la historia de una juventud estudiosa, de poetas y escritores en ciernes, con profundidad filosófica, con raigambre y convicción de pueblo, proveniente del materialismo histórico y dialéctico. Este fue el fruto de la semilla que hace 54 años primero, luego 46, sembraron puñados de jóvenes sedientos de libertad y justicia, a quienes habían reprimido a sangre y fuego cuando quisieron hacer valer su voz, sus derechos, su visión de futuro, en masacres como la del 2 de octubre de 1968, la del Jueves de Corpus, en 10 de junio de 1971, luchadores suicidas que ahora, algunas voces pretenden estigmatizar como asesinos y bandoleros.

Es oportuno señalar que en estos nuevos tiempos, está en marcha en Baja California Sur, la empresa popular Alternativa Editorial, dirigida por uno de los combatientes de los 70, Eleazar Gámez Rascón, quien mantiene convocatoria abierta para la edición de testimonios sobre los movimientos armados en la región.

Así, publicó en abril de 2021, el libro Comandante Baiburín, Memorias de un guerrillero Sonorense, donde José Adalberto Gaxiola Mendívil, desgrana las vivencias de su participación en actividades clandestinas ideológicas y operativos armados, enfocados a favor de los campesinos del sur de Sonora y las familias humildes de esas comunidades.

Gaxiola Mendívil fue dirigente en Cajeme del Partido Popular Socialista, y en su edad madura se desempeñó como regidor del Ayuntamiento de Cajeme, representando precisamente al PPS, durante la primera administración municipal presidida por Jesús Félix Holguín 1988-1991.

El cuerpo edilicio que acompañó a Chuy Félix, estuvo integrado por María del Rosario Oroz Ibarra, Octavio Parra Gutiérrez, Fructuoso Méndez Leyva (primo hermano del Tocho Méndez Valenzuela), Rosario Castro Hull, Carmen Alicia Camacho Quiroz, Gilberto Romero Espinoza, Isabel Mexía Ramírez, Ignacio López Juárez, Juan María Escamilla Devore, David Álvarez Angulo, Claudio Dabdoub Sicre, Jesús Tirado Valdez, Martha Lucía Acosta Alcántar, Leoncio Solís, Alfredo Lomelí Chacón y José Adalberto Gaxiola Mendívil. Consta en actas.

Le saludo, lector.

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